La crisis comenzó el sábado 25 de julio, cuando Milei intervino en la convención del Partido Liberal en São Paulo en apoyo de la candidatura de Flávio Bolsonaro. Allí llamó a Lula ladrón Brasil resolvió el martes rebajar su relación diplomática con Argentina al nivel de encargado de negocios y aplazar por tiempo indeterminado el regreso de su embajador en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli, tras una nueva tanda de declaraciones del presidente argentino Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva.
Es la primera vez en décadas que Brasilia adopta una medida de este alcance con Argentina. La embajada seguirá funcionando, pero sin un diplomático de carrera al frente. No se trata de una ruptura de relaciones.
El canciller Mauro Vieira citó al embajador argentino, Daniel Raimondi, y le entregó una nota de protesta con la decisión. Según La Nación, Itamaraty solicitó además su regreso a Argentina. No consta que haya sido declarado persona non grata ni expulsado formalmente, y la Cancillería argentina no ha informado si permanecerá en Brasilia.
Mientras sigan los ataques de Milei, la decisión es rebajar la relación al nivel de encargado de negocios, indicó a El Cronista un asesor de Vieira, que contabilizó tres declaraciones del mandatario argentino desde el domingo. Lula no se pronunció personalmente.
La Cancillería argentina respondió que la medida fue adoptada unilateralmente y lamentó la decisión de Brasil de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones ideológicas. Sin aludir a los dichos de Milei, sostuvo que en los últimos años hubo numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países y que Argentina eligió no convertirlos en incidentes diplomáticos. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional, añadió el texto.
La crisis comenzó el sábado 25 de julio, cuando Milei intervino en la convención del Partido Liberal en São Paulo en apoyo de la candidatura de Flávio Bolsonaro. Allí llamó a Lula ladrón, presidiario y basura socialista, y dirigió un insulto referido al aspecto físico del ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. Itamaraty llamó a consultas a Bitelli al día siguiente y calificó el episodio de situación sin precedentes. El miércoles, tras reunirse con Vieira y ser recibido por Lula, se resolvió seguir monitoreando la relación, y el jueves Brasilia autorizó su regreso sin fijar fecha. Milei volvió a referirse a Lula durante el fin de semana y de nuevo el martes.
En esas declaraciones sostuvo que a Lula lo sacaron de prisión por un argumento administrativo y se quejó de que no lo felicitara tras su triunfo de 2023, acusándolo de haber trabajado por el otro candidato. Las condenas contra Lula fueron anuladas por el Supremo Tribunal Federal, que además declaró la parcialidad del juez que dictó la primera y anuló las pruebas de la operación Lava Jato.
El deterioro es acumulativo. En enero, Brasil dejó de representar los intereses argentinos en Caracas tras una publicación de Milei, y Lula no asistió a la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea en Asunción. Brasil es el principal socio comercial de Argentina y ambos países son el eje del bloque. La decisión coincidió con la revocación por parte de Estados Unidos de la visa de la embajadora brasileña en Washington.