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El proyecto de reforma del Banco Central argentino ya está en Diputados: qué cambia

Viernes, 31 de julio de 2026 - 23:11 UTC
La reforma integra un paquete que incluye el denominado “grillete fiscal”, un mecanismo de suspensión parcial del funcionamiento estatal ante resultados deficitarios La reforma integra un paquete que incluye el denominado “grillete fiscal”, un mecanismo de suspensión parcial del funcionamiento estatal ante resultados deficitarios

El Poder Ejecutivo argentino envió el viernes a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un día después de que el presidente Javier Milei presentara sus lineamientos por cadena nacional. La iniciativa tomará estado parlamentario el lunes y será girada a comisiones; el Gobierno aspira a aprobarla en agosto.

El texto se organiza en seis ejes. El primero sustituye el artículo 3 de la norma vigente para establecer que la misión “primaria y fundamental” del organismo es preservar el valor de la moneda. Reemplaza así el mandato múltiple fijado en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que incorporaba la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Según los fundamentos, un banco central al que se le encomienda todo no puede ser evaluado por nada. El proyecto también retira del directorio las facultades de orientar el crédito hacia pymes y economías regionales.

El segundo eje fija causales taxativas para remover a los integrantes del directorio, limitadas a faltas graves y manifiestas derivadas de hechos precisos. La remoción requerirá un decreto del Ejecutivo previa aprobación de ambas cámaras por dos tercios de los miembros presentes. Se suprime el mecanismo de la comisión bicameral empleado en 2010, cuando el Gobierno intentó desplazar a Martín Redrado de la presidencia de la entidad, y se elimina la participación de un representante del Ministerio de Economía en las reuniones del directorio.

El tercer eje prohíbe todos los canales de financiamiento al sector público. Deroga los adelantos transitorios, prohíbe préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios, veda la compra de títulos públicos en el mercado primario y elimina las reservas de libre disponibilidad establecidas por la ley de convertibilidad de 1991. El mensaje oficial sostiene que la actual administración podría haber girado al Tesoro hasta 36,6 billones de pesos por esa vía, más del 80% de la base monetaria, y que las letras intransferibles en el activo del Banco sumaban 69.400 millones de dólares a abril de 2025.

El cuarto eje restringe la distribución de utilidades: solo podrán girarse las realizadas y líquidas que no provengan de variaciones del tipo de cambio o del valor del oro, las reservas deberán alcanzar al menos el 50% del capital y toda transferencia deberá destinarse a cancelar deuda pública. El mecanismo de remitir al Tesoro resultados contables por diferencias de cotización fue utilizado por todas las administraciones posteriores a la convertibilidad, incluida la actual. Los ejes restantes ordenan el saneamiento del balance y actualizan reglas operativas y de reservas.

La reforma integra un paquete que incluye el denominado “grillete fiscal”, un mecanismo de suspensión parcial del funcionamiento estatal ante resultados deficitarios, y reformas del mercado de capitales y del régimen de seguros. La designación de Santiago Bausili al frente del Banco Central continúa sin acuerdo del Senado.

Categorías: Economía, Política, Argentina.