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De la Espriella cerrará embajadas de Colombia en 14 países y cortará vínculos con Cuba y Nicaragua

Lunes, 27 de julio de 2026 - 19:59 UTC
El anuncio distingue dos situaciones. Con La Habana y Managua, el mandatario electo señaló que no habrá “vínculo alguno” El anuncio distingue dos situaciones. Con La Habana y Managua, el mandatario electo señaló que no habrá “vínculo alguno”

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que su gobierno cerrará las embajadas del país en catorce naciones y que no mantendrá relaciones con Cuba y Nicaragua, a los que describió como “tiranías”. La medida, difundida el domingo por la noche en un video en sus redes sociales, se aplicará desde su asunción, prevista para el 7 de agosto.

El anuncio distingue dos situaciones. Con La Habana y Managua, el mandatario electo señaló que no habrá “vínculo alguno”. Para los doce casos restantes invocó razones presupuestarias y aclaró expresamente que las decisiones “no significan romper relaciones diplomáticas”: esos países pasarán a atenderse mediante esquemas de representación concurrente desde otras embajadas de la región. “No podemos mantener una estructura tan costosa, que no produce resultados concretos para el país”, afirmó.

La medida revierte buena parte de la expansión diplomática impulsada por el gobierno saliente de Gustavo Petro, que había abierto sedes en África, Medio Oriente y Europa del Este para diversificar la política exterior. Se cerrarán las representaciones inauguradas en esa gestión en Senegal, Etiopía, Haití, Barbados, República Checa y Rumanía, junto con otras preexistentes en Argelia, Azerbaiyán, Cuba, Ghana, Hungría, Malasia, Nicaragua y Sudáfrica. En el continente africano solo permanecerán las delegaciones en Kenia, Egipto y Marruecos.

El giro respecto de Cuba y Nicaragua tiene antecedentes significativos. La isla actuó como garante de las negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, que culminaron en el acuerdo de paz de 2016. Con Nicaragua, Colombia mantiene un diferendo de décadas por el archipiélago de San Andrés y Providencia y los derechos de pesca en aguas circundantes, dirimido en buena parte ante la Corte Internacional de Justicia.

El plan incluye además la unificación de las dobles representaciones en París y Roma, donde un solo embajador asumirá las funciones ante el país anfitrión y ante los organismos internacionales con sede allí, el cierre de quince consulados y la cancelación del proyecto de misión en Ramala, anunciado por Petro en 2023 y nunca concretado. En sentido inverso, el nuevo gobierno reabrirá la embajada en Israel, con la que la administración saliente cortó relaciones.

La decisión generó posiciones encontradas. El exministro de Comercio Luis Carlos Reyes, columnista del diario español EL PAÍS, sostuvo que el ahorro será marginal, ya que el conjunto del gasto en relaciones exteriores representa el 0,35% del presupuesto general de la nación. La senadora oficialista Johana Osorio advirtió sobre el impacto en los vínculos con el sur global. En cambio, el excanciller Julio Londoño defendió la medida al señalar que “la proliferación de embajadas y consulados se ha prestado para pagar favores políticos”, aunque reconoció que no es determinante en términos presupuestarios.

El anuncio se suma a otras definiciones de política exterior de la próxima administración, que confirmó su intención de incorporar a Colombia a la alianza de seguridad regional impulsada por Estados Unidos.

Categorías: Política, América Latina.