Argentina venció 3-1 a Suiza en el tiempo suplementario y se clasificó para las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra el miércoles, en una reedición de uno de los cruces con mayor peso histórico del fútbol internacional.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni se adelantó a los diez minutos, pero Suiza igualó a los 67 y forzó la prórroga. Los goles decisivos llegaron en el tramo final del suplementario: Julián Álvarez marcó a los 112 minutos y Lautaro Martínez cerró el resultado en el último minuto del alargue. Argentina dominó la posesión y remató 23 veces contra 13 de su rival, que terminó con un jugador menos por doble amonestación.
Inglaterra accedió a semifinales tras superar 2-1 a Noruega, también en tiempo extra, lo que deja a ambos equipos con un desgaste físico similar de cara al partido del miércoles. El ganador jugará la final ante el vencedor del cruce entre Francia y España, que se disputará el martes.
Tras la clasificación, los jugadores argentinos celebraron con los hinchas en las tribunas y entonaron cánticos referidos al próximo rival, entre ellos uno de contenido antiinglés habitual en el folclore futbolístico del país. El enfrentamiento entre ambas selecciones arrastra una carga que excede lo deportivo: la rivalidad quedó asociada al conflicto del Atlántico Sur de 1982, y desde entonces cada cruce en un Mundial ha sido leído en clave simbólica en Argentina.
El historial mundialista incluye episodios recordados. En los cuartos de final de México 1986, Argentina se impuso 2-1 con los dos goles de Diego Maradona, el primero marcado con la mano y el segundo tras una jugada individual desde mitad de cancha. En los octavos de Francia 1998, las selecciones empataron 2-2 y Argentina avanzó por penales. La última vez que se midieron en una Copa del Mundo fue en la fase de grupos de Corea-Japón 2002, con victoria inglesa por 1-0.
El partido del miércoles será el primero entre ambos en un Mundial en casi un cuarto de siglo. Argentina defiende el título obtenido en Catar 2022, mientras que Inglaterra busca alcanzar su primera final desde 1966, cuando se consagró campeona como local.