El territorio británico de ultramar, situado en el Atlántico Sur, es reclamado por Argentina, que lo ocupó durante diez semanas en 1982 antes de ser desalojada por una fuerza naval británica El Gobierno de las Falklands/Malvinas pidió a Canadá que utilice la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se celebra esta semana en Panamá, para respaldar públicamente el derecho de los isleños a la autodeterminación. La semana pasada, dos miembros de la Asamblea Legislativa del archipiélago viajaron a Ottawa para reunirse con funcionarios de Global Affairs, diputados y senadores, en busca de apoyo.
El territorio británico de ultramar, situado en el Atlántico Sur, es reclamado por Argentina, que lo ocupó durante diez semanas en 1982 antes de ser desalojada por una fuerza naval británica. El Reino Unido considera el archipiélago territorio soberano, una posición respaldada por sus habitantes, que en un referéndum de 2013 votaron de forma abrumadora —99,8% con una participación del 92%— por seguir siendo un territorio británico de ultramar. Argentina, que llama Islas Malvinas al archipiélago, fundamenta su reclamo en la sucesión de la soberanía española y considera al Reino Unido una potencia colonial.
Los legisladores señalaron que Canadá había defendido la autodeterminación de Groenlandia y de Ucrania, y recordaron que en 2017 expresó por última vez un respaldo explícito a los isleños. El MLA Michael Goss calificó las conversaciones en Ottawa de productivas y respetuosas y afirmó que su delegación pidió a Canadá pronunciarse a favor de su autodeterminación, incluso en la OEA. La MLA Dorothy Gould dijo que las islas contrataron a una empresa israelí para explorar sus reservas de petróleo y expresó su deseo de desarrollar lazos comerciales con Canadá.
El pedido, sin embargo, choca con la posición canadiense. Una vocera de Global Affairs Canada, Thida Ith, afirmó que el país tiene previsto sumarse al consenso de la Declaración de la Asamblea General de la OEA sobre la cuestión de las Islas Malvinas, como lo hace desde 2018, y que mantiene una posición neutral en la disputa territorial. La OEA adopta cada año por aclamación una declaración que reafirma la necesidad de que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones de soberanía; la de 2025 fue unánime.
El Reino Unido, que se encarga de la defensa y las relaciones exteriores del archipiélago, reiteró su respaldo a la autodeterminación de los isleños. Su alto comisionado en Ottawa, Rob Tinline, aseguró que Londres nunca negociará ese derecho y que no tiene ninguna duda sobre su soberanía. Canadá, por su parte, busca estrechar lazos con Argentina: es un importante inversor en su sector minero y negocia un tratado de libre comercio con el Mercosur, mientras el primer ministro, Mark Carney, mantiene contactos con el presidente Javier Milei, quien sostiene que las Malvinas fueron, son y serán argentinas. Estados Unidos mantiene una postura neutral: en abril, el secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció la administración británica de facto de las islas, sin tomar posición sobre los reclamos de soberanía.