

De la Espriella se dirigió a los colombianos con un mensaje de unión y prometió respeto absoluto al voto El abogado penalista de derecha Abelardo de la Espriella ganó la presidencia de Colombia, según el preconteo de la Registraduría, al imponerse al senador izquierdista Iván Cepeda por menos de un punto en la segunda vuelta más reñida de la historia del país. Con cerca del 99,9% de las mesas procesadas, De la Espriella sumó el 49,66% de los votos frente al 48,70% de Cepeda, una diferencia de unas 250.000 papeletas. El candidato oficialista reconoció el preconteo, pero advirtió que no aceptará el resultado hasta el escrutinio definitivo e impugnó 33.000 de las 120.000 mesas; el presidente, Gustavo Petro, sostuvo que ninguno se puede proclamar presidente.
El conteo preliminar no es vinculante: el resultado oficial surgirá del escrutinio que realizan las comisiones electorales en los próximos días. Históricamente, sin embargo, la variación entre ambos ha sido mínima —del 0,06% en la primera vuelta y del 0,11% en el balotaje de 2022—, por lo que revertir la tendencia exigiría un cambio del orden del 0,9%, según los datos de la propia autoridad electoral. La jornada tuvo una participación récord, cercana al 63%, la mayor de la historia colombiana. Los votos nulos y en blanco, unos 676.000, más que duplicaron la diferencia entre los dos aspirantes, en un reflejo de un país dividido casi por la mitad.
| Candidato | Partido | Votos | % |
|---|---|---|---|
| Abelardo de la Espriella | Defensores de la Patria | 12.959.515 | 49,66% |
| Iván Cepeda | Pacto Histórico | 12.708.695 | 48,70% |
Preconteo de la Registraduría (~99,9% de mesas). Diferencia: ~250.000 votos. Participación: ~63%. Resultado preliminar, no oficial.
De la Espriella se dirigió a los colombianos con un mensaje de unión y prometió respeto absoluto al voto. Dirigiéndose a los votantes de Cepeda, afirmó: Jamás tendrán que temer por pensar distinto. Mi propósito será ganarme su confianza con resultados, no con discursos. Cepeda, por su parte, reivindicó a su movimiento como una fuerza indiscutible, pidió serenidad ante el escrutinio y anunció que liderará la oposición: No vamos a permitir, haciendo uso de la fuerza de la democracia, que retrocedan las conquistas sociales.
Entre las reacciones internacionales, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, felicitó al ganador y afirmó que la Administración Trump espera colaborar con su futuro Gobierno en seguridad regional, control migratorio y lazos económicos. Trump había manifestado su respaldo total al candidato en las semanas previas. De consolidarse el resultado, Colombia —que en 2022 eligió a su primer presidente de izquierda— se sumaría a la serie de gobiernos de derecha que predominan en la región. Analistas atribuyen el desenlace, en parte, a un voto de rechazo a Petro, que termina su mandato con cuatro crisis abiertas: la expansión de los grupos armados, el déficit fiscal, la situación del sistema de salud y los escándalos de corrupción.
De la Espriella, de 47 años, se presentó como un outsider, aunque recibió el respaldo de sectores tradicionales de la derecha, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe, y de varios clanes políticos regionales. Eligió como vicepresidente a José Manuel Restrepo, exministro de Hacienda y de Comercio del gobierno de Iván Duque, de perfil técnico. La transmisión de mando está prevista para el 7 de agosto.
Su programa promete un giro de seguridad de mano dura: enterrar la política de Paz Total de Petro —el diálogo simultáneo con todos los grupos armados— y desplegar un plan de choque de 90 días, con una ofensiva militar contra las guerrillas y disidencias de una escala no vista desde los gobiernos de Uribe (2002-2010). Analistas de riesgo advierten que ese giro podría derivar en paros armados y ataques, sobre todo en el suroccidente, el Catatumbo y el Pacífico. En lo social, defiende valores tradicionales y se opone al aborto y al matrimonio igualitario, lo que ha generado inquietud entre activistas por un eventual retroceso en derechos. Su campaña combinó actos multitudinarios con una intensa estrategia digital. El nuevo mandato llega, además, sin la holgura que su campaña anticipaba: con el país partido casi por la mitad, De la Espriella gobernará sin un margen amplio para imponer el giro que prometió.