


El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reivindicó el ataque y lo presentó como parte de su campaña de largo alcance contra la infraestructura que sostiene el esfuerzo bélico ruso Ucrania lanzó este jueves uno de sus mayores ataques con drones contra Moscú desde el inicio de la invasión rusa de 2022, con un golpe a la refinería de petróleo de la capital, en el distrito de Kapotnya, que cubrió la ciudad de humo negro y obligó a cerrar sus cuatro aeropuertos. Fue el segundo impacto contra esa instalación —operada por una filial de la estatal Gazprom— en una semana.
El Estado Mayor ucraniano confirmó el ataque y reportó al menos cinco incendios en la planta, donde ardían unidades de procesamiento y un parque de tanques de almacenamiento. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, admitió que varios drones alcanzaron la refinería. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 555 drones ucranianos durante la noche sobre distintas regiones, casi 200 de ellos en las proximidades de la capital.
El ataque alteró la vida en la ciudad. Además del cierre de los cuatro aeropuertos —que derivó en la cancelación de más de 170 vuelos de las aerolíneas Aeroflot y Rossiya—, cayeron restos de drones sobre zonas residenciales y comerciales, entre ellas el centro mayorista Sadovod, donde resultó dañado un edificio. Según las autoridades rusas, al menos 16 personas resultaron heridas en la región de Moscú, incluidos dos menores.
| Uno de los videos más impresionantes de la guerra de Rusia y Ucrania: un misil impactó contra la tapa de un depósito de combustible en Moscú y la hizo volar por los aires. pic.twitter.com/BRj2uWb7fa
— Mundo en Conflicto (@MundoEConflicto) June 18, 2026
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reivindicó el ataque y lo presentó como parte de su campaña de largo alcance contra la infraestructura que sostiene el esfuerzo bélico ruso. Es una respuesta totalmente justa a los ataques rusos contra nuestras ciudades y comunidades, afirmó, y agregó que es hora de terminar esta guerra. En un mensaje a la prensa, vinculó las acciones con un bombardeo ruso que dañó esta semana un santuario ortodoxo en Kiev: Si Ucrania arde, vuestra Moscú arderá.
El golpe se produjo horas después de que Zelenski mantuviera una importante llamada de coordinación con el presidente estadounidense, Donald Trump, y el francés, Emmanuel Macron, y en vísperas de una reunión de ministros de Defensa de la OTAN en Bruselas. Mientras tanto, continuaron los ataques rusos sobre Ucrania: se registraron explosiones en Kiev, una persona murió en la ciudad de Sumy y se emitieron alertas aéreas en gran parte del territorio. En otras regiones rusas también hubo víctimas: los gobernadores de Rostov y Bélgorod reportaron un muerto cada uno por ataques con drones.
Los bombardeos de este mes marcan un cambio respecto de etapas anteriores de la guerra, con una mayor escala y un foco creciente en objetivos energéticos. Rusia afronta problemas de suministro de gasolina tras los reiterados golpes ucranianos contra su infraestructura petrolera, una vulnerabilidad que Kiev busca trasladar a la retaguardia rusa después de más de tres años de bombardeos sobre las ciudades ucranianas.