MercoPress, in English

Miércoles, 17 de junio de 2026 - 01:19 UTC

 

 

El Tribunal Supremo condena a Eduardo Bolsonaro a cuatro años de cárcel por coacciones

Martes, 16 de junio de 2026 - 21:52 UTC
El magistrado Alexandre de Moraes afirmó que el propio Eduardo admitió haberse trasladado a EE.UU. en 2025 para gestionar sanciones contra los jueces que procesaban a su padre El magistrado Alexandre de Moraes afirmó que el propio Eduardo admitió haberse trasladado a EE.UU. en 2025 para gestionar sanciones contra los jueces que procesaban a su padre

El exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, fue condenado este martes a cuatro años y dos meses de cárcel por el Tribunal Supremo de Brasil por coaccionar a la justicia mediante sus gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos para que impusiera sanciones contra el país. La pena se cumpliría en régimen semiabierto e implica de forma automática su inhabilitación política.

Los cuatro jueces de la Primera Sala votaron de manera unánime por la condena, a la que sumaron una multa de 100 salarios mínimos, equivalente a unos 162.100 reales (cerca de 31.700 dólares). Eduardo Bolsonaro, que vive en Estados Unidos desde febrero del año pasado, no estuvo presente en la audiencia y fue representado por un defensor de oficio; en diciembre había perdido su acta de diputado por un exceso de faltas a las sesiones de la Cámara baja. La decisión admite recurso.

El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del caso, afirmó que el propio Eduardo Bolsonaro admitió haberse trasladado a Estados Unidos en 2025 para gestionar ante la Administración estadounidense sanciones contra los jueces que procesaban a su padre, con la intención de evitar una eventual condena. Durante su intervención exhibió videos de declaraciones y entrevistas del exdiputado sobre esas gestiones en Washington. “Las amenazas se concretaron mediante sanciones contra magistrados de esta Corte, contra el procurador general de la República y contra Brasil, a través de aranceles”, sostuvo el juez, para quien la víctima de esas amenazas fue el sistema judicial brasileño.

La defensa rechazó las acusaciones. El defensor público Esdras dos Santos Carvalho sostuvo que su representado se limitó a ejercer una “interlocución política” ante el Gobierno de Estados Unidos, sin “ningún poder de decisión sobre la política exterior estadounidense”, y sin recurrir a la violencia o a amenazas graves, circunstancias necesarias para configurar el delito de coacción. También planteó la supuesta parcialidad de Moraes —uno de los magistrados alcanzados por las sanciones estadounidenses— y deficiencias en la notificación al acusado. Los jueces desestimaron esos argumentos.

Jair Bolsonaro fue condenado en septiembre del año pasado a 27 años y tres meses de prisión por tramar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva, y actualmente cumple prisión domiciliaria. El año pasado, Washington sancionó a varios magistrados del Tribunal Supremo que juzgaron al exmandatario e impuso aranceles a Brasil en relación con ese proceso, que Trump calificó de “caza de brujas”. Eduardo es hermano del senador y aspirante presidencial Flávio Bolsonaro. La Primera Sala incluye a los jueces Cristiano Zanin, exabogado de Lula, y Flávio Dino, exministro de su Gobierno.

Categorías: Política, Brasil, Estados Unidos.