En Colombia, El Niño suele asociarse a una disminución de lluvias, lo que eleva el riesgo de sequía y de racionamiento energético en un país que depende en gran medida de la generación hidroeléctrica El Ministerio de Ambiente de Colombia confirmó este jueves que el fenómeno de El Niño llegó cerca de tres meses antes de lo previsto y que, de cumplirse las proyecciones, será uno de los más intensos registrados desde 1950, según los datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). La entidad señaló que las condiciones asociadas al fenómeno —que calienta las aguas del océano por encima de lo normal— ya están presentes en el Pacífico ecuatorial.
De acuerdo con los análisis técnicos, existe un 96% de probabilidad de que esas condiciones persistan durante el trimestre de noviembre y diciembre de 2026 y enero de 2027, y un 63% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte en ese periodo. La evaluación se basa en las elevadas anomalías de temperatura superficial y subsuperficial observadas en el Pacífico ecuatorial, consistentes con la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Según las previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), recogidas por la cartera ambiental, el fenómeno se fortalecerá durante el segundo semestre del año, con especial intensidad hacia finales de 2026 e inicios de 2027.
Las principales consecuencias se sentirán con mayor fuerza en las regiones andina, caribe y pacífica, donde se esperan aumentos de temperatura, reducciones en el abastecimiento de agua y un deterioro de la calidad del aire. En Colombia, El Niño suele asociarse a una disminución de las lluvias, lo que eleva el riesgo de sequía y de racionamiento energético en un país que depende en gran medida de la generación hidroeléctrica. El último episodio del fenómeno se registró en 2024.
Ante estas previsiones, las más severas en más de medio siglo, el Gobierno subrayó la necesidad de actuar de manera urgente, con medidas como la prevención de incendios forestales y el monitoreo ambiental. La directora general del Ideam, Ghisliane Echeverry, instó a las autoridades y comunidades a activar sus planes de contingencia y a fortalecer las medidas de gestión del agua para reducir riesgos y proteger vidas.
Esta confirmación ratifica la importancia de actuar de manera urgente. Hemos implementado, desde el sector ambiental, medidas concretas para entes territoriales, autoridades ambientales, ciudadanía y sector privado, añadió la funcionaria. El Ideam precisó que continuará con el monitoreo permanente de las condiciones oceánicas y atmosféricas, ya que la magnitud final del fenómeno permanece bajo revisión y dependerá de la evolución de las anomalías en el Pacífico durante los próximos meses.