


El presidente del Parlasur, el paraguayo Rodrigo Gamarra, sostuvo que el papa argentino dejó un legado muy grande y subrayó la necesidad de que los Estados miembros del bloque recuperen su ideario El Parlamento del Mercosur (Parlasur) celebró este lunes en Montevideo una sesión especial dedicada al primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco, ocurrido el 21 de abril de 2025, en la que legisladores y representantes religiosos de los países del bloque destacaron el legado del pontífice argentino como mediador internacional, defensor de los más vulnerables y figura geopolítica emergida desde la periferia. El homenaje, titulado Francisco, el Papa de la paz: hacia una geopolítica de la paz en el Mercosur, se desarrolló en la Cámara de Representantes de Uruguay, en el Palacio Legislativo.
El presidente del Parlasur, el paraguayo Rodrigo Gamarra, sostuvo que el papa argentino dejó un legado muy grande y subrayó la necesidad de que los Estados miembros del bloque recuperen el ideario pontificio sobre la paz y la unidad regional. El presidente de la Cámara uruguaya, Rodrigo Goñi, reconoció que el Parlasur logró concretar un homenaje que el propio Parlamento de Uruguay venía intentando organizar sin éxito desde el fallecimiento del pontífice.
La sesión incluyó un hito institucional: por primera vez en los 101 años de existencia del Palacio Legislativo uruguayo, un sacerdote católico tomó la palabra en el recinto. El vicario general de la Arquidiócesis de Montevideo, Gonzalo Estévez, asistió en representación del arzobispo Daniel Sturla y exhortó a los parlamentarios a privilegiar el diálogo, el perdón y la reconciliación por encima del odio, la guerra y la codicia.
Entre los oradores intervinieron parlamentarios argentinos que destacaron la dimensión global de Francisco. El diputado Raúl Bittel afirmó que el pontífice entendió desde esta tierra que la humanidad no se salva sola y describió su figura como un llamado a la conciencia colectiva más que un homenaje circunstancial. El sacerdote y diputado Juan Carlos Molina sostuvo que Francisco cambió la vara de lugar al colocar en el centro de la Iglesia al Jesús de los pobres y al desplazar el eje de la geopolítica hacia las periferias y la protección de los migrantes.
El exembajador argentino ante la Santa Sede y diputado Eduardo Valdés rememoró las mediaciones diplomáticas del pontífice, entre ellas su papel en evitar una intervención militar de Estados Unidos en Siria en 2013, su contribución al deshielo entre Cuba y Estados Unidos en 2014 y su respaldo al proceso de paz en Colombia. Por su parte, el fundador de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera, destacó las reformas internas impulsadas por Francisco en la Santa Sede, incluida la intervención del Banco Vaticano y el cierre de más de 4.500 cuentas vinculadas al lavado de activos y al crimen organizado, y la decisión de remitir los casos de pederastia a la justicia ordinaria en lugar del derecho canónico.
El homenaje se inscribió en una serie de conmemoraciones internacionales por el primer aniversario del fallecimiento del pontífice, que el papa León XIV evocó este mes como una herencia significativa para la Iglesia.