Allan, nacido en Dunfermline, Escocia, en 1951, fue camarógrafo principal de algunas de las series documentales más influyentes de la BBC El camarógrafo y fotógrafo de vida salvaje Doug Allan murió este miércoles en un hospital de Pokhara, Nepal, tras sufrir una hemorragia cerebral durante una travesía hacia el campo base del Annapurna, la décima montaña más alta del mundo. Tenía 74 años.
Allan, nacido en Dunfermline, Escocia, en 1951, fue camarógrafo principal de algunas de las series documentales más influyentes de la BBC, entre ellas The Blue Planet, Planet Earth y Frozen Planet, y trabajó durante décadas junto a Sir David Attenborough. A lo largo de su carrera ganó ocho premios Emmy y cinco Bafta, y fue distinguido con la Orden del Imperio Británico (OBE) en 2024 por sus servicios a los medios audiovisuales y la conciencia ambiental.
Según la policía turística nepalí, Allan comenzó a presentar dificultades respiratorias el lunes, primer día de su caminata en la zona de Dhampus. Fue trasladado al hospital Care Mark de Pokhara y luego derivado al hospital Manipal de la misma ciudad. El doctor Sanjay Chhetri indicó que llegó en estado crítico, con asistencia de ventilación mecánica, según informó la BBC. Falleció en la mañana del miércoles.
Su empresa de representación, Jo Sarsby Management, lo describió como un verdadero pionero del cine de vida salvaje. Doug deja un legado visual que pocos podrían igualar. Su trabajo acercó a las audiencias a las maravillas de nuestro planeta, inspirando asombro, comprensión y un profundo respeto por la Tierra, señaló en un comunicado.
Allan forjó su carrera como especialista en filmación en algunos de los entornos más extremos del planeta, particularmente en climas polares y bajo el agua. Su interés por el buceo nació tras ver el documental de Jacques Cousteau El mundo del silencio (1956). Tras graduarse en biología marina en la Universidad de Stirling, trabajó como buzo de investigación para el British Antarctic Survey en las Islas Orcadas del Sur, labor por la que recibió la Medalla Polar en dos ocasiones.
Un encuentro fortuito con Attenborough en 1981 lo llevó a participar en la serie documental Living Planet, filmada en parte en la Antártida. Esa experiencia lo impulsó a adquirir una cámara de cine de 16 mm con la que filmó pingüinos emperador, imágenes que luego vendió a la BBC.
En 2017 reveló a BBC Scotland que había dedicado unos 620 días de su vida a buscar y filmar osos polares. Relató cómo en una ocasión un oso se acercó a la ventana de su refugio y, en otro incidente, una morsa hambrienta lo confundió con una foca bajo el agua y le sujetó las piernas, obligándolo a golpearla con su cámara para liberarse.
Su exesposa, la fotógrafa Sue Flood, dijo que le reconfortaba saber que Allan estaba haciendo algo aventurero con un querido amigo nuestro al momento de su muerte, y que su influencia en su propia vida había sido profunda, conduciéndola a una vida entera trabajando en las regiones polares, una pasión que compartíamos.
En los últimos años, Allan se volcó a la defensa del medioambiente y a comienzos de 2026 instó al gobierno escocés a respaldar un proyecto de ley sobre ecocidio para penalizar a empresas responsables de daños ambientales graves.