En una segunda grabación de la misma noche, se lo escucha afirmar que él pagó los 18.000 dólares de la caución impuesta por la justicia brasileña para que su hija pudiera regresar a Argentina Mariano Páez, padre de la abogada e influencer Agostina Páez, fue grabado imitando gestos de mono en un bar de Santiago del Estero, las mismas gesticulaciones racistas por las que su hija fue imputada por injuria racial en Brasil y permaneció más de dos meses retenida en Río de Janeiro. El incidente ocurrió apenas horas después del regreso de la joven a su provincia natal.
Las imágenes, filmadas por un testigo en el bar Oculto del centro santiagueño y difundidas por el medio local Info del Estero, muestran al empresario de transporte riendo y llevándose las manos a las axilas mientras imita los movimientos de un primate. En una segunda grabación de la misma noche, se lo escucha afirmar que él pagó los 18.000 dólares de la caución impuesta por la justicia brasileña para que su hija pudiera regresar a Argentina, y que no recibió asistencia del Estado. Asco. Yo al Estado le tengo asco. Soy empresario, millonario y usurero. Y narco… narco, privado, se lo oye decir.
[AHORA] A menos de 24 horas de la llegada de Agostina Páez a la Argentina, Mariano Páez, su papá, fue filmado esta madrugada haciendo gestos de mono. https://t.co/JejInLeaKK pic.twitter.com/8aZxMf80ub
— ElCanciller.com (@elcancillercom) April 3, 2026
Mariano Páez, de 57 años, aseguró en una entrevista con LN+ que el video fue fabricado con inteligencia artificial y que una persona le exigió cinco millones de pesos a cambio de no publicarlo. Sin embargo, admitió haber estado en el bar esa noche y ser cliente habitual del local.
Minutos después de esas declaraciones, su hija lo contradijo. Agostina publicó un descargo en sus redes sociales dando por auténtico el contenido y tomando distancia de su padre. Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente. Yo me hago cargo de lo mío: reconocí mis errores, pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones, escribió. No se termina más esta pesadilla, añadió.
Agostina Páez había llegado el miércoles a Buenos Aires, donde fue recibida en el Aeroparque metropolitano por su padre y por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Esa misma tarde viajó a Termas de Río Hondo, donde se reencontró con su familia. La abogada fue acusada de injuria racial en enero tras viralizarse un video en el que hacía gestos de mono hacia trabajadores de un bar de Ipanema, en Río de Janeiro. Permaneció más de dos meses monitoreada con tobillera electrónica hasta que la justicia brasileña le concedió un hábeas corpus y autorizó su regreso tras el pago de la caución.
Su proceso judicial continúa abierto. Según Infobae, la fiscalía solicitó la pena mínima de dos años y tanto la acusación como la querella aceptaron que Agostina cumpla tareas comunitarias desde Argentina. La jueza del caso debe aún ratificar ese acuerdo.