Balcázar, abogado cajamarquino y exmagistrado, llega al cargo con una trayectoria marcada por controversias públicas. Entre ellas, declaraciones previas en defensa del matrimonio infantil El Congreso de Perú eligió la noche del miércoles a José María Balcázar, legislador de 83 años de Perú Libre, como nuevo presidente interino del país, tras la destitución del mandatario José Jerí en medio de denuncias por reuniones no declaradas y presunto tráfico de influencias. Balcázar gobernará hasta el 28 de julio, cuando deberá entregar el mando al ganador de las elecciones generales previstas para el 12 de abril.
Balcázar se impuso en una segunda votación frente a Maricarmen (María del Carmen) Alva. En la primera ronda ningún aspirante alcanzó la mayoría simple requerida, por lo que el hemiciclo pasó a un balotaje parlamentario entre los dos más votados.
La elección se produjo después de que Jerí fuera removido el martes, apenas cuatro meses después de asumir tras la salida de Dina Boluarte. Sin vicepresidente en funciones, el país quedó durante alrededor de 24 horas sin un jefe de Estado formal, mientras el gabinete permaneció en funciones con atribuciones limitadas a la administración ordinaria.
Según la acusación política que precipitó su caída, Jerí quedó bajo presión por reuniones clandestinas con un empresario chino y por señalamientos vinculados a contrataciones estatales. El exmandatario negó irregularidades y aseguró que no había cometido delitos.
Balcázar, abogado cajamarquino y exmagistrado, llega al cargo con una trayectoria marcada por controversias públicas. Entre ellas, declaraciones previas en defensa del matrimonio infantil y afirmaciones sobre “relaciones sexuales tempranas” que generaron rechazo de autoridades y organizaciones en Perú.
Durante las horas previas a la votación, bloques opositores y oficialistas tantearon respaldos para distintas candidaturas. Fuerza Popular, por ejemplo, difundió un comunicado en el que señaló: “Creemos que el país no resiste más improvisaciones ni cálculos políticos… Por ello, respaldaremos a María del Carmen Alva”, aunque el desenlace parlamentario terminó favoreciendo a Balcázar en la segunda vuelta.
Tras la destitución de Jerí, su primer ministro, Ernesto Álvarez, descartó un retorno del exmandatario a la escena inmediata con una frase que circuló en el debate político limeño: “En la política, como en el amor y la guerra, no hay que dar pena”, y añadió: “Que nunca más en su vida vuelva a usar una capucha”, en alusión al atuendo utilizado en reuniones cuestionadas.