Los choques dejaron al menos 15 heridos y 30 detenidos. Cuatro policías resultaron heridos tras el lanzamiento de piedras y bombas molotov; la policía respondió con gases y camiones hidrantes. El Senado argentino dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei tras una sesión que se extendió por más de 14 horas y en un clima de protestas frente al Congreso. El proyecto fue aprobado por 42 votos a favor y 30 en contra y ahora pasará a la Cámara de Diputados para su tratamiento definitivo.
La votación se produjo mientras sindicatos y organizaciones sociales se movilizaban en rechazo a la iniciativa. Los disturbios dejaron al menos 15 heridos y una treintena de detenidos, además de cuatro agentes heridos, luego de enfrentamientos que incluyeron lanzamiento de piedras y bombas molotov, y la respuesta policial con gases lacrimógenos, carros hidrantes y balas de goma.
El oficialismo consiguió la media sanción con apoyo de aliados habituales y bloques provinciales, tras introducir cambios para consolidar los votos. La jefa de bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, defendió la reforma al sostener que la normativa vigente es “obsoleta” y que frena la creación de empleo. “Una de las razones por las que no se crea empleo es una legislación laboral obsoleta”, afirmó antes de la votación, según un reporte de prensa local.
Entre las modificaciones destacadas por el proyecto figuran el abaratamiento de despidos, la posibilidad de jornadas de hasta 12 horas, y un paquete de cambios sobre organización del tiempo de trabajo: compensación de horas extra con días libres o jornadas reducidas, y vacaciones fraccionables durante el año. El texto también prevé que los salarios puedan abonarse en distintas monedas y modalidades, según el articulado citado por medios argentinos.
Uno de los puntos más cuestionados es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para financiar indemnizaciones, con aportes mensuales obligatorios de 1% para grandes empresas y 2,5% para pymes, con posibilidad de incrementos bajo ciertas condiciones. El senador peronista Mariano Recalde lo calificó de “un escándalo” y advirtió sobre su impacto en el financiamiento previsional.
En el tramo final de la negociación, el Gobierno aceptó concesiones: se excluyó la rebaja del impuesto a las ganancias para grandes empresas incluida en borradores previos; se mantuvo el porcentaje destinado a obras sociales; y se descartó que el pago de sueldos se canalice mediante billeteras virtuales en lugar de cuentas bancarias. Con la media sanción, la discusión se traslada ahora a Diputados, donde la oposición anticipó que insistirá con objeciones y no descartó una ofensiva judicial si el texto se aprueba sin cambios sustanciales.