El escenario recreó estampas puertorriqueñas —palmeras, caña de azúcar y azoteas del Viejo San Juan— acompañado por un cuerpo de baile con banderas de países del continente El cantante puertorriqueño Bad Bunny convirtió el show del medio tiempo del Super Bowl LX en una declaración cultural de alcance continental: Puerto Rico como centro, el español como lengua principal y una idea de “América” que excede las fronteras de Estados Unidos.
El escenario recreó estampas puertorriqueñas —palmeras, caña de azúcar y azoteas del Viejo San Juan— mientras el artista, acompañado por un cuerpo de baile con banderas de países del continente, articuló un repertorio que mezcló reguetón de alto voltaje con guiños a una tradición caribeña más amplia. En la transmisión y en el estadio, la elección de hablar en español en un evento global de la NFL fue leída por seguidores como un gesto deliberado, en sintonía con la centralidad demográfica y cultural del voto latino en Estados Unidos.
Bad Bunny naming dozens of countries in the Americas and then holding up a football that reads together we are America....such an iconic Super Bowl performance wow pic.twitter.com/zU3R8WBkNL
— Spencer Althouse (@SpencerAlthouse) February 9, 2026
La puesta incluyó apariciones de Lady Gaga y Ricky Martin, presentadas como un puente entre generaciones de artistas puertorriqueños y el mercado estadounidense. The Hollywood Reporter describió la actuación como una celebración explícita de la cultura puertorriqueña y destacó la reacción inmediata del presidente Donald Trump, quien la calificó en redes como “absolutely terrible” y “disgusting”.
El número también dialogó con una polémica previa: el anuncio de Bad Bunny como cabeza del show había despertado críticas en sectores conservadores, a las que el cantante respondió en clave satírica en televisión meses atrás, según Billboard.
En una liga que suele evitar la política frontal, el medio tiempo quedó atravesado por símbolos —banderas, idioma, referencias puertorriqueñas— que, sin consignas explícitas, funcionaron como mensaje sobre identidad y pertenencia en el mayor escaparate del entretenimiento deportivo de Estados Unidos.