Entre los nombres señalados por los medios regionales se encuentra Roberto Giordano, una conocida figura pública argentina vinculada históricamente a eventos de moda de alto perfil en el Cono Sur. Una nueva desclasificación de archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Jeffrey Epstein volvió a sacudir a Washington y reactivó el escrutinio internacional sobre la red de relaciones del financista, fallecido en 2019 mientras esperaba juicio. La tanda —difundida en el marco de la llamada Epstein Files Transparency Act— incluye millones de páginas, además de videos e imágenes, según detalló el fiscal general adjunto Todd Blanche en una comparecencia oficial.
El U.S. Department of Justice informó que difundió más de tres millones de páginas adicionales “en cumplimiento” de la ley aprobada en 2025 que ordenó publicar registros relacionados con Epstein, incluyendo miles de videos e imágenes, con redacciones para proteger a víctimas y material sensible. En el mismo proceso, medios estadounidenses y organizaciones de sobrevivientes denunciaron fallas en esas redacciones, con identidades expuestas en parte del material, y el Departamento reconoció que está corrigiendo errores cuando se reportan.
En Uruguay, la repercusión se concentró en un pasaje que apunta a una presencia de Epstein en Punta del Este a fines de 2016 y a un intercambio de correos en el que el financista posterga una reunión porque debía viajar al balneario. El elemento surge de mensajes vinculados al entonces primer ministro israelí Ehud Barak, según reportó prensa local. La misma cobertura señala que los documentos aluden a giros de dinero hacia el estilista argentino Roberto Giordano, en un contexto de eventos de moda y alta sociedad en la región. Sin embargo, no hay pruebas de que el multimillonario pedófilo condenado haya viajado al balneario uruguayo.
El punto clave —subrayado también por la propia dinámica de estas publicaciones masivas— es que una mención en archivos o correspondencia no equivale, por sí misma, a prueba de delito. La liberación de materiales ha reactivado la discusión sobre “vínculos con el poder” precisamente porque el expediente de Epstein incluye durante años relaciones sociales, financieras y de agenda con figuras influyentes de distintos países, muchas de las cuales han negado irregularidades.
El vicefiscal general Todd Blanche defendió la publicación y sostuvo que, tras la revisión gubernamental, el material divulgado no establece bases claras para nuevos cargos, aunque dejó abierta la puerta a actuar si aparece evidencia verificable y procesable. Para las víctimas y sus abogados, en cambio, el modo de liberar archivos —con errores y omisiones— vuelve a cargar el costo sobre los sobrevivientes y no sobre quienes pudieron beneficiarse del entorno de impunidad del financiero.