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Falklands: aniversario del primer asentamiento británico en las Islas, enero 1765

Martes, 27 de enero de 2026 - 15:22 UTC
El Comodoro John Byron desmbarco en la isla de Saunders, donde se erigiría el asentamiento de Port Egmont El Comodoro John Byron desmbarco en la isla de Saunders, donde se erigiría el asentamiento de Port Egmont

El 23 de enero pero de 1765/6 (*), el explorador inglés Comodoro John Byron estableció el primer asentamiento británico en las Islas Falkland, al desembarcar en la isla de Saunders, noroeste de la Isla Oeste, a la vez que proclamaba soberanía del nuevo territorio insular en nombre del Rey Jorge III y la Corona británica.

El lugar de desembarco fue descripto como ‘de gran capacidad y seguro” y por tanto, Byron optó por designarlo ‘Egmont’ en honor a John Percival Earl de Egmont, en aquel entonces el Lord del Almirantazgo, o sea comandante de la Marina Real.

Según crónicas de época recogidas en “History of the Falklands”, había agua en abundancia, los suelos eran excelentes y cubiertos de hierbas anti escorbuto (fundamental para los marineros en aquella época de viajes largos y destinos desconocidos). También la alimentación era accesible con la caza de gansos salvajes, por cientos y con piedras, para cada uno de las embarcaciones.

Con su pequeña flotilla compuesta de HMS Dolphin, HMS Tamar y de apoyo, HMS Florida, Byron recorrió varios lugares de las Falklands proclamándolas para la Corona británica, antes de retirarse, sin saber que en 1764, el francés Louis Antoine de Bouganville, también había establecido un asentamiento, Port Louis reclamándolo para Francia pero al noreste de la isla Este.

El año siguiente, el Capitán John McBride retornó a Port Egmont para confirmar el asentamiento definitivo británico, con un cuartelillo y varias edificaciones, llamándolo ‘Pueblo Jason’. Llegó con las naves HMS Carcass, HMS, HMS Jason y HMS Experiment y no encontró las islas tan hospitalarias como su antecesor, más bien se quejó de suelos yermo, permanentemente castigadas por el viento y los gansos no dejaban ni acercarse. Igualmente dejó una nave en Egmont y se puso a recorrer las Islas, hasta que en diciembre 1767, descubre el asentamiento francés, Port Louis.

Hubo un encuentro amistoso de ambos jefes de expedición, pero cuando el inglés mostró que las Islas eran territorio británico, fue rechazado de plano. Empero lo que ninguno en las Islas sabía era que en el ínterin Bouganville en Buenos Aires, había acordado la devolución de ambos asentamientos a España, la cual invocaba la bula papal de 1493/94 dividiendo áreas del mundo bajo la influencia de España y Portugal. Los ingleses rechazaron invocando el Derecho de Descubrimiento, y lo estratégico de las Islas frente al Cabo de Hornos y el cruce al Pacífico. En tanto los franceses en 1770 renunciaron a los reclamos y entregaron Port Louis, que los españoles designaron como Puerto Soledad, pero los británicos no cedían y desde Buenos Aires se despachó una flota de cinco buques armados y 1.400 soldados. Hubo unos escarceos lo cual casi termina en guerra, pero los ingleses ante el despliegue español se rinden y fueron desalojados. Sin embardo se impuso la diplomacia tripartita y España finalmente en setiembre de 1771 accedió a retornar Port Egmont a los británicos. Asentamiento el cual ahora tenía un pequeño fuerte llamado Jorge y el asentamiento civil, Jason.

Pero eran años de mucha convulsión, entre ellos el proceso de independencia de la colonia de Estados Unidos, y en mayo de 1774 los británicos abandonan el asentamiento de Egmont alegando razones económicas. Y dejan un monolito con una placa, reafirmando soberanía sobre las Falkland, la cual dice que “en enero 23 de 1766, en el Puerto de Egmont, isla de Saunders, el Comodoro John Byron en las fragatas HMS Dolphin y HMS Tamar tomó posesión formal de las Islas Falkland en nombre de la corona británica, sus herederos y sucesores”. Agrega que Port Egmont es uno de los mejores puertos del mundo pudiendo albergar toda la marina de Inglaterra en seguridad de todo viento.

“Sin embargo nueve años más tarde por regulaciones económicas navales, el apostadero fue retirado, y una placa reclamando soberanía sobre las Islas quedó clavada en el monolito de la casa de piedra. Y la placa afirmaba algo así como que, “Sea sabido por todas las naciones que las Falklands con su fuerte, casa de piedra, muelles y puertos, bahías y rías desde entonces pertenecen bajo propiedad única a su Majestad el Rey Jorge III de Gran Bretaña, Francia e Irlanda, Defensor de la Fe, ante lo cual la presente placa y colores que flamean son marca de la posesión. Firma S.W. Clayton, Comandante en Jefe de las Islas Falkland, 1774.

La placa fue llevada a Buenos Aires tras la demolición del asentamiento por las fuerzas españolas en 1780, y en 1806 cuando las invasiones inglesas al Rio de la Plata la placa fue recuperada. Según la Historia de las Falklands, Egmont en la isla Saunders igualmente siguió actuando como un puerto amplio y de gran seguridad para cuando comenzara la caza indiscriminada de fauna marina en busca del muy preciado aceite de estos animales.

Recordemos que las Falklands fueron primero avistadas por el navegante inglés John Davis en 1592, visitadas un siglo más tarde, 1690 por el Capitan John Strong quien las designó como Falklands en honor al Vizconde Falkland, Lord del Almirantazgo.

(*) Si bien la placa menciona el año 1766, en la historia oficial de “History of the Falklands”, se menciona 1765.