Mariana González y Rafael Tudares (centro), en la residencia de la Embajada de Suiza en Caracas. Rafael Tudares, yerno del dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia, fue excarcelado este jueves tras más de un año detenido, en una de las liberaciones más simbólicas desde la salida de Nicolás Maduro del poder y el inicio del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, según reportes de prensa y agencias.
La noticia fue confirmada por su esposa, Mariana González, quien afirmó que Tudares regresó a casa tras “380 días de una injusta detención arbitraria” y haber sufrido “desaparición forzada”. Según su entorno, el abogado —sin militancia política conocida— había sido arrestado en enero de 2025 cuando llevaba a sus hijos al colegio y, de acuerdo con la familia, enfrentó una condena de 30 años bajo cargos como “terrorismo”.
González Urrutia, exiliado en España y considerado por sectores de la oposición como ganador de las elecciones presidenciales de 2024, celebró la excarcelación, pero subrayó que el caso no debe leerse como un cierre: “Hay hombres y mujeres que continúan privados de libertad por razones políticas… cada día de privación de libertad prolonga una violación que sigue abierta”, escribió en redes.
La liberación se produce en una semana de movimientos diplomáticos y económicos que apuntan a un deshielo con Estados Unidos. AFP informó que el Parlamento venezolano dio un primer visto bueno a un proyecto para abrir el sector petrolero a inversión privada, una reforma que revertiría controles instaurados en la era de Hugo Chávez y que es presentada como parte del paquete de exigencias de la administración de Donald Trump.
En paralelo, Washington ha intensificado su narrativa de tutela sobre la transición: Reuters reportó que la Casa Blanca explora el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Caracas, incluyendo la reapertura de embajadas, tras años de ruptura. En otra señal, el gobierno estadounidense anunció la liberación de “múltiples estadounidenses” detenidos en Venezuela y vinculó los avances a negociaciones directas con el gobierno interino.
La figura de Tudares ya había sido mencionada por organizaciones de derechos humanos y por la oposición como ejemplo de detenciones asociadas al conflicto postelectoral. En diciembre, AP recogió que familiares de detenidos denunciaban arrestos y procesos sin garantías tras las elecciones de 2024, en un clima de represión que, según activistas, buscaba desarticular a la disidencia.
Pese al peso político del caso, el marco legal de la excarcelación sugiere límites: en Venezuela, varias liberaciones recientes se han otorgado bajo regímenes de presentación o beneficios procesales, sin implicar libertad plena. La familia de Tudares sostiene que buscará que se levanten las restricciones y se anule la condena.