Bomberos combatiendo un incendio en Piriápolis, Uruguay. Foto: Sebastián Astorga Montevideo enviará un contingente de cerca de 40 bomberos a Chile para colaborar en el combate de los incendios forestales que golpean el centro-sur del país, en particular las regiones de Biobío y Ñuble, donde las autoridades chilenas han informado de al menos 20 fallecidos y miles de damnificados.
El presidente uruguayo Yamandú Orsi confirmó el despliegue tras una solicitud formal de ayuda humanitaria del Gobierno chileno. Según explicó, los efectivos partirán el jueves 22 de enero en un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Uruguaya y permanecerán en tareas de cooperación durante siete días, con una misión prevista hasta el 31 de enero. La labor se enfocará en “apoyo humano” para el combate directo del fuego en zonas de difícil acceso, donde no puede operar maquinaria pesada, según la comunicación oficial.
En Chile, el balance oficial difundido este martes elevó a 20 las víctimas mortales y contabilizó 7.237 damnificados y 562 personas albergadas, en un escenario todavía inestable por la evolución meteorológica y la multiplicidad de focos activos. El informe también reportó 590 viviendas destruidas —la gran mayoría en Biobío— y daños en infraestructura pública, incluidos establecimientos educacionales y de salud.
La autoridad chilena de emergencias (Senapred) informó que el sistema de alertas SAE ha sido utilizado de forma intensiva para ordenar evacuaciones ante cambios rápidos del frente de fuego. En días previos, medios locales también dieron cuenta de llamados a evacuar sectores específicos en Biobío, en coordinación con Senapred.
El presidente Gabriel Boric decretó estado de catástrofe y estableció restricciones nocturnas en las zonas más afectadas, mientras el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, advirtió que las condiciones podían volver a complicarse con el cambio del clima y pidió cautela en áreas bajo peritaje para determinar el origen de los incendios.
En el contexto de la emergencia, el Gobierno chileno confirmó detenciones vinculadas a presuntas acciones deliberadas y condenó ataques contra personal de bomberos en la región de La Araucanía, donde se registraron amenazas y disparos mientras combatían un foco.
Los incendios forestales han afectado con fuerza a Chile en los últimos años: en febrero de 2024, la región de Valparaíso registró un desastre con más de un centenar de muertos, uno de los episodios más graves recientes, según reportes de prensa y autoridades.
Para Uruguay, el envío del contingente se suma a los mecanismos regionales de asistencia ante desastres y ocurre mientras Chile mantiene un operativo ampliado con fuerzas terrestres y apoyo aéreo, además de la coordinación con gobiernos extranjeros para refuerzos especializados.