BYD, por su parte, presentó el desembarco como un hito logístico y comercial El buque BYD Changzhou arribó este lunes a la Terminal Zárate, en la provincia de Buenos Aires, y descargó cerca de 5.800 vehículos híbridos y eléctricos procedentes de China, en lo que medios locales describieron como el mayor desembarco de autos importados registrado en el país.
La operación se produjo tras una semana de cruces políticos por la estrategia de apertura comercial del gobierno de Javier Milei y el alcance de los incentivos para vehículos de “nueva energía”. La discusión escaló luego de declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, y críticas de dirigentes opositores, entre ellos Miguel Ángel Pichetto, sobre el impacto de la importación en la industria local.
Parte del debate se centra en el tratamiento arancelario. En Argentina rige un esquema que busca facilitar la entrada de vehículos eléctricos e híbridos bajo cupos y condiciones, incluyendo topes de precio FOB por tipo de motorización.
BYD, por su parte, presentó el desembarco como un hito logístico y comercial. Stephen Deng, country manager de la marca en Argentina, sostuvo que contar con una flota propia “permite operar con escala, eficiencia y menores emisiones” y que la compañía apunta a expandir su red de concesionarios y oferta de modelos en el país.
El Changzhou es un car-carrier de última generación, con 199,9 metros de eslora y capacidad para hasta 7.000 vehículos, equipado con propulsión de doble combustible (LNG), una configuración que la empresa y medios especializados asocian a una reducción de emisiones en la operación marítima.