Machado confirmó el gesto a la salida del Capitolio, tras una intensa agenda en Washington que incluyó una reunión a puerta cerrada de más de dos horas con Trump La líder opositora venezolana María Corina Machado entregó este jueves su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una jornada marcada por señales ambiguas de la Casa Blanca respecto al futuro político de Venezuela.
Machado confirmó el gesto a la salida del Capitolio, tras una intensa agenda en Washington que incluyó una reunión a puerta cerrada de más de dos horas con Trump en la Casa Blanca y encuentros posteriores con senadores y congresistas estadounidenses. Según relató, durante la reunión trasladó al mandatario la voluntad del pueblo venezolano de reconstruir instituciones democráticas que garanticen las libertades y permitan enfrentar “el colapso de la sanidad y la educación”.
La opositora explicó que la entrega de la medalla tuvo un carácter simbólico e histórico, evocando el episodio ocurrido hace dos siglos, cuando el general Lafayette entregó a Simón Bolívar una medalla con la imagen de George Washington. “Justo 200 años después, la gente de Bolívar le está devolviendo a Washington una medalla en reconocimiento”, señaló.
El gesto se produjo en un contexto político complejo. Horas antes del encuentro, la Casa Blanca había reiterado, a través de su portavoz, que Trump no considera a Machado la persona adecuada para liderar una transición política en Venezuela, mientras expresó satisfacción con la cooperación de la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Pese a esa postura oficial, Machado aseguró ante simpatizantes concentrados frente a la Casa Blanca que “cuenta con el presidente para la libertad de Venezuela”, subrayando la importancia de mantener el respaldo de Washington en una etapa que definió como decisiva. El encuentro dejó abiertas incógnitas sobre el rol que Estados Unidos otorgará a la oposición venezolana en el proceso político posterior a la caída de Maduro, mientras continúan las presiones diplomáticas y económicas sobre Caracas.