MercoPress, in English

Sábado, 29 de noviembre de 2025 - 11:42 UTC

 

 

Uruguay aprueba el sacrificio masivo de cotorras para salvar cultivos

Sábado, 29 de noviembre de 2025 - 09:46 UTC
Se explicó que no hay tiempo para implementar medidas más humanitarias y evitar el sufrimiento animal Se explicó que no hay tiempo para implementar medidas más humanitarias y evitar el sufrimiento animal

El gobierno uruguayo, presionado por el sector agrícola debido a las millonarias pérdidas en cultivos, aprobó un nuevo plan de emergencia para el sacrificio masivo de periquitos o cotorras, utilizando métodos controvertidos como cebos tóxicos y adhesivos.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) presentó una iniciativa de cinco puntos que ha generado una categórica oposición de organizaciones ambientalistas y del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA). Argumentan que los métodos causarán un sufrimiento extremo a las aves.

Un componente central de la estrategia oficial es la participación del Ejército Nacional en la aplicación de medidas de control debido a su capacidad logística, en particular vehículos con elevadores necesarios para acceder a nidos altos.

El Ejército aplicará un cebo tóxico mezclado con grasa en las entradas de los nidos de periquitos, generalmente ubicados en eucaliptos altos. Próximamente se emitirá un decreto que detalla los productos químicos aprobados.

Además, el plan incluye la aplicación de un adhesivo fuerte en los nidos de periquitos. “Esto implica crueldad, ya que el animal se desgarra y muere al intentar liberarse”, enfatizó Rita Rodríguez, representante ambiental en la junta directiva del INBA.

Las acciones están programadas para comenzar de inmediato en los departamentos de Colonia, San José, Canelones y Montevideo, con el objetivo de reducir la población antes de la crucial cosecha de manzanas en marzo.

El plan está motivado por la urgente necesidad de mitigar los importantes daños económicos causados por la superpoblación de periquitos, que ha afectado a los fruticultores durante décadas.

La principal objeción ética se centra en los cebos tóxicos, descritos en la literatura veterinaria como rodenticidas anticoagulantes de acción lenta. Estos compuestos causan una muerte lenta y dolorosa durante varios días mediante una hemorragia interna masiva, caracterizada por temblores, letargo y dificultad respiratoria.

Rodríguez solicitó alternativas éticas y no letales, como un cebo esterilizante, pero señaló que el gobierno lo descartó por no ser técnicamente viable a corto plazo. También afirmó que existía un “problema institucional y un desbordamiento del INBA”, que no discutió las medidas antes de su aprobación.

Para prevenir el envenenamiento secundario de otros animales (como perros, zorros o caranchos) que pudieran consumir los cadáveres envenenados, se ha instruido a los productores de fruta que entierren los periquitos muertos en un plazo de 48 horas.

“Tenemos que reducir la población lo antes posible, ya que los periquitos generan grandes pérdidas cada año”, señaló Ramiro Vacca del MGAP.

La estrategia integral también incluye la participación de la empresa estatal de energía, UTE, para controlar los nidos construidos sobre líneas eléctricas durante la época de puesta de los huevos de las aves.