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Falklands, rápida respuesta a incendio ocasionado por tormenta eléctrica

Viernes, 15 de marzo de 2024 - 15:56 UTC
El fuego en la isla de Sea Lion, visto desde un avión de FIGAS sobrevolando la zona del siniestro. (Foto de FIG). El fuego en la isla de Sea Lion, visto desde un avión de FIGAS sobrevolando la zona del siniestro. (Foto de FIG).

Se ha determinado que tormentas de rayos y relámpagos han sido la causa de los incendios desatados en algunos islas menores y asentamientos en las Islas Falkland y para lo cual se han movilizado bomberos, voluntarios, elementos de las fuerzas británicas estacionadas en el complejo de MPA, además de apoyo aéreo y marítimo.

 El último incidente tuvo lugar el pasado fin de semana cuando la tormenta eléctrica desató un incendio en las pasturas de las matas autóctonas de tussac en la isla de Sea Lion, a la cual acudieron unas dieciocho personas entre bomberos, voluntarios, apoyo militar y hasta un dron para mejor visualizar el alcance del siniestro.

El rápido despliegue permitió en un par de días circunscribir el desarrollo del fuego a un área de tres kilómetros. Sea Lion además es un centro turístico pues cuenta con un hostal y una pista de aterrizaje, precaria pero donde pueden operar los aviones de FIGAS.

El Director de Servicios de Emergencia del gobierno de las Islas Alan Horberry explicó que “en cuanto nos notificaron del siniestro inmediatamente implementamos el proceso para confirmar el alcance de la noticias, lugar, que alcance tenía y si había viviendas en peligro”.

Simultáneamente personal de bombeos estaban en su cuartel preparando equipos para enviarlos sobre elementos transportables de aire inflables, en tanto el servicio aéreo de las Falklands, FIGAS, con un avión recorrió la zona varias veces y arrimó equipos y personal.

Horberry explicó que la intención era mantener equipos de combate al fuego en la isla por lo menos hasta el jueves, ”pues con fuegos de esta naturaleza hay muchísimo calor en el suelo (de turba) y el fuego se desplaza sin ser detectado bajo tierra y puede estallar en cualquier momento. Por eso mantenemos las cuadrillas en el lugar para que ataquen esos puntos calientes”.

Por suerte para el miércoles 13 se informó que el avance del fuego estaba contenido y el equipo en el lugar estaban reforzando las líneas de corta fuego y lanzando agua en los lugares más calientes.

Los militares de MPA por su parte enviaron un helicóptero de Bristow con un bolsón de de agua colgante (Bambi bucket) para ayudar a combatir los puntos calientes del fuego.
Por su parte el gobierno de las Falklands informó de la rotación de personal frente al hostal de Sea Lion. Las cuadrillas estuvieron utilizando equipos tradicionales para combatir el fuego al igual que potentes bombas conectadas para suplir agua de mar.

También se pudo contar con equipos especiales provistos por el Departamento de Medio Ambiente británico el año anterior incluyendo mochilas de agua individuales para dispersar y otras herramientas para trabajos en el suelo.

Horberry resaltó, “esto nos da una idea de la efectividad alcanzada con nuestros bomberos y voluntarios, el hecho de contar con una pista de aterrizaje, al igual que contar con el apoyo de la patrulla de protección pesquera, FPV Lilibet, para transporte de equipamiento más pesado”

“Es prueba de la diferencia que significa cuando podemos desembarcar a la vez que recibir información de los titulares de campos en tiempo real por teléfono una vez que se desata uno de estos fuegos espontáneos fruto de tormentas eléctrica”.

Sarah Crofts de Wild Falklands Ltd de la isla de Sea Lion agradeció a todos quienes participaron en combatir y contener el fuego. “Parece que ahora estamos con la situación bajo control y no han habido concentraciones mayores de vida salvaje, sea pingüinos o lobos de mar afectados. Espero que esto resulte en un precedente para que el gobierno de las Falklands aplique en la debida escala sus recursos para hacer frente a estos fuegos estivales, espontáneos en las Falklands”.

Un segundo incendio se desató durante el fin de semana pasado, también originado en tormenta eléctrica en el establecimiento rural de Johnsons Harbor pero un grupo de turistas que retornaban de visitar una pingüinera lo avistaron e informaron.

El fuego también fue divisado desde el aire por un avión de FIGAS. Ante esto el titular del campo fue con un tractor, un remoque y varis tambores de agua para impedir la propagación del fuego y al día siguiente temprano fue con una disquera y rastra, logrando extinguir el foco.

Horberry dijo que los bomberos fueron alertados de este incendio en Johnsons Harbor pero no se les solicitó ayuda. “Los dueños del campo lo tienen bajo control pero igual estamos en contacto y prestos a responder.

Martha Molkenbuhr dijo que habían estado en la zona del fuego para asegurarse que todo estaba bajo control, ”no había plumas de humo, por tanto parece contenido. Tenemos que acostumbrarnos a lo que nos depara la naturaleza y estar preparados para esas eventualidades. Por suerte se lo avistó a tiempo y actuamos, podría haber sido peor”.

En esta ocasión la respuesta del gobierno de las Falklands y otras instituciones resultó muy oportuna al igual que el despliegue de recursos y coordinación del combate al fuego. Hecho que se resaltó pues durante enero, febrero, en unos islotes menores, reservas de la naturaleza y santuario de aves marinas, ocurrió un verdadero desastre ecológico.

Miles de albatros, priones y hasta pingüinos que anidaban en los islotes fueron arrasados por el fuego, y asi lo consignaron organizaciones medio ambientales científicas, Falklands Conservation, SAERI (Instituto de Investigación del Medio Ambiente del Atlántico Sur) y la JNCC, (Comité Conjunto de Conservación de la Naturaleza de Falklands)

La isla Bird no tiene más de 120 hectáreas de superficie, de acceso a humanos vedado para no estresar los miles de aves marinas que allí anidan, y es considerada por la Bird Life International como una IBA, o sea Importante Area de Aves. Para algo así como 1,3 millones de esas aves marinas, la isla Bird es su hogar”.

La respuesta del gobierno de Falklands ante tal desastre fue lenta o tardía y quedó expuesta la orfandad de recursos ante una situación de esa magnitud.”Se puede hablar de una pérdida total de pichones y de más de 210.000 nidos, en parte de la isla. Cuántas aves adultas pudieron escapar no se sabe, pero grandes partes de las fajas de tierra ahora totalmente quemadas, eran alguna vez el hábitat prístino de los priones, y difícilmente de recuperar, pues el viento se encarga de llevarse suelo y cenizas,“ según el informe elaborado por Falklands Conservation.