MercoPress, in English

Viernes, 12 de agosto de 2022 - 03:34 UTC

 

 

HRW critica al presidente argentino por su blandura respecto a Venezuela

Viernes, 1 de julio de 2022 - 10:35 UTC
La cercanía de Alberto Fernández con los movimientos sociales buscaría apaciguar a CFK La cercanía de Alberto Fernández con los movimientos sociales buscaría apaciguar a CFK

El presidente argentino, Alberto Fernández, ha sido fuertemente criticado por Human Rights Watch (HRW) por su postura respecto al líder venezolano Nicolás Maduro y la poca claridad de su gobierno en ese sentido.

Fernández había argumentado que “cuando sentí que los derechos humanos estaban en riesgo en Venezuela, pedí a las Naciones Unidas que investigaran, y gracias a Dios votamos así porque las cosas en Venezuela han mejorado mucho, y esas denuncias ya no existen”.

La jefa de HRW, Tamara Taraciuk, se preguntó en redes sociales si el planteamiento de Fernández sobre la cuestión venezolana obedecía a “¿Ignorancia o selectividad?” La posición de HRW se basó en documentos de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la ex presidenta chilena en dos ocasiones Michelle Bachelet, quien ya ha anunciado que no buscará otro mandato.

Horas antes de la declaración de Fernández, Bachelet se refirió a una investigación que su equipo realizó en Venezuela, según la cual se había comprobado la existencia de varias “restricciones al espacio cívico y democrático” en el país.

La ex jefa de Estado chilena dijo estar “preocupada” por esta situación y detalló que entre “marzo de 2021 y abril de este año” su equipo “documentó 166 restricciones indebidas, incluyendo estigmatización, criminalización y amenazas contra voces disidentes”.

“Mi oficina documentó 34 casos de acoso, censura y confiscación de equipos de comunicación, así como casos de bloqueo de sitios web de medios de comunicación”, agregó Bachelet.

Mientras tanto, las medidas del presidente Fernández tienen como objetivo complacer a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK), según un analista político de Buenos Aires.

El presidente Fernández visitó en un hospital a la líder social convicta Milagro Sala en Jujuy y luego pidió a la Corte Suprema que revierta las condenas de Salas, a las que calificó de “disparate”, al tiempo que insistió en la detenida era víctima de lawfare (estrategia por la cual se utilizan las causas judiciales como arma entre alianzas políticas rivales) y sugirió un indulto.

“Es obvio que Milagro Sala es una dirigente cristinista y que ese planteo sería del agrado de Cristina Kirchner”, escribió el columnista Adrián Ventura en TN al tiempo que insistió en que Alberto Fernández estaba transmitiendo a la sociedad el mensaje de que “Cristina Kirchner es la principal víctima del lawfare y la Corte debe defenderla”.

Ventura planteó entonces la cuestión de si Alberto Fernández se atrevería a indultar a CFK en caso de que sea condenada en una de las muchas causas que hay en su contra y añadió que, de producirse, “sería un escándalo”.

Alberto Fernández estaría buscando así un acercamiento a CFK en medio de los crecientes rumores en Buenos Aires de que los kirchneristas de línea dura impulsarían una catástrofe económica que requeriría la destitución de Alberto y el regreso de CFK a la Casa Rosada, todo lo cual provoca sentimientos de deja-vu con respecto a los tiempos en que los ex presidentes Raúl Alfonsín y Fernándo de la Rúa fueron forzados a salidas anticipadas. La propia CFK estuvo a punto de llegar a ese umbral, pero la idea de promover al entonces vicepresidente Julio Cobos (de la opositora UCR) mantuvo a raya a los peronistas partidarios de agitar las crisis.

Con una inflación que crece y la paridad entre el peso argentino y el dólar estadounidense fuera de control en una dirección opuesta a la registrada en la mayoría de los países latinoamericanos, cualquier cosa puede pasar.