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Djokovic gana el caso judicial, pero el gobierno australiano aún puede expulsarlo a discreción

Lunes, 10 de enero de 2022 - 13:07 UTC
Djokovic obtuvo una victoria en un tribunal de justicia, pero ¿se le permitirá intentarlo en las canchas de tenis? Djokovic obtuvo una victoria en un tribunal de justicia, pero ¿se le permitirá intentarlo en las canchas de tenis?

Un tribunal australiano falló este lunes a favor de restituir su visa al número uno del tenis mundial Novak Djokovic, que le fuera cancelada por funcionarios fronterizos con el argumento de que no está vacunado contra el COVID-19.

El juez Anthony Kelly también ordenó al gobierno australiano que liberara a Djokovic de un hotel de Melbourne donde había estado detenido desde su arribo.

Pese a esta victoria judicial, aún se desconoce si la estrella serbia querrá o podrá disputar el primer torneo de Grand Slam del año o incluso si el Gobierno acataría la sentencia. El abogado del gobierno Christopher Tran le recordó a Kelly que el ministro de Inmigración, Ciudadanía, Servicios para Migrantes y Asuntos Multiculturales, Alex Hawke, “considerará si ejercer un poder personal de cancelación”.

A Djokovic le habían cancelado la visa después de aterrizar en Melbourne el miércoles pasado por no estar vacunado. El jugador de 34 años y 20 veces campeón de torneos de Grand Slam ganó su apelación este lunes contra la deportación de Australia, luego de que funcionarios fronterizos dijeran la semana pasada que su exención médica no era válida lo dejaran detenido en el aeropuerto de Melbourne y más tarde en un hotel de detención -donde pasó cuatro noches- luego de afirmar que había sido exento de vacunarse contra la COVID-19 porque ya había dado positivo a la enfermedad y en tales condiciones podría ser contraproducente que le inyectaran, lo cual había sido avalado por dos paneles de autoridades médicas australianas.

Las transcripciones de la entrevista de Djokovic con los oficiales de la Fuerza Fronteriza y su propia declaración jurada revelaron una repetida apelación a los oficiales con los que estaba tratando de que, a su entender, sin contradicción, había hecho absolutamente todo lo que entendía que era necesario para poder ingresar a Australia.

Sin embargo, los abogados de la ministra de Asuntos Internos, Karen Andres, dijeron en su presentación que si el juez fallaba a favor de Djokovic, los funcionarios podrían cancelar su visa por segunda vez. Dijeron que el requisito de vacunación solo se puede aplazar para viajeros que hayan tenido una infección aguda por COVID-19. ”No hay ninguna sugerencia de que el solicitante (Djokovic) tuviera una 'enfermedad médica grave aguda' en diciembre“ cuando dio positivo en la prueba, decía la comunicación escrita.

Mientras estuvo detenido, Djokovic se ha convertido en un héroe mundial para muchos como defensor de las libertades individuales, mientras que el famoso tenista español Rafa Nadal dijo que el serbio solo estaba pagando las consecuencias de sus decisiones y que podría haberse ahorrado todos esos problemas si hubiera seguido las reglas y se hubiera vacunado.

La leyenda del tenis australiano Rod Laver, por su parte, sostuvo que Djokovic no sería bienvenido por la mayoría de los lugareños si se admitía que no fuera alcanzado por los mismos mandatos que el resto de la gente tenía que cumplir.

Por su parte, Paul McNamee, otro veterano del tenis australiano, escribió en Twitter que ”Novak Djokovic, quizás el atleta más destacado del planeta, está aquí para defender su título. Fue aprobado para volar aquí por Tennis Australia, el gobierno de Vic[toria] y el mismísimo primer ministro. Siguió nuestras reglas. Si es deportado, nuestra reputación como una gran nación deportiva puede que nunca vuelva a ser la misma“.

Eso fue antes del fallo del lunes. Luego agregó: ”Novak Djokovic ha tenido su día en la corte, con todas las pruebas presentadas, y ganó de manera integral ... respetemos la decisión de la corte y pasemos a la otra cancha donde se juega el deporte”.

Además de Djokovic, otros jugadores extranjeros que deseaban participar en el Abierto de Australia aguaradaban en el mismo hotel de detención en Melbourne mientras se resolvían sus casos.