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Domingo, 28 de noviembre de 2021 - 23:19 UTC

 

 

Preocupación por la variante Andina o Lambda, presente en 30 países, incluyendo Perú, Argentina y Brasil

Miércoles, 30 de junio de 2021 - 08:27 UTC
Lambda presente en 30 países, ya había sido clasificada por la OMS el 15 de junio como “de interés” por el aumento de su frecuencia en los casos de pacientes con Covid-19 (GETTY) Lambda presente en 30 países, ya había sido clasificada por la OMS el 15 de junio como “de interés” por el aumento de su frecuencia en los casos de pacientes con Covid-19 (GETTY)

La variante del coronavirus Lambda, que antes fue llamada “Andina” desde que se la detectó en Perú en el verano pasado, podría llegar a ser de “preocupación” mundial, según advierten científicos de Brasil en un nuevo estudio.

Lambda ya está presente en 30 países, y había sido clasificada por la Organización Mundial de la Salud el 15 de junio como “de interés” por el aumento de su frecuencia en los casos de pacientes con Covid-19 desde febrero pasado. Pero un estudio realizado en Porto Alegre, Brasil, advirtió que la variante Lambda tiene el potencial de ser una variante de preocupación.

Gamma es la variante P.1 que se había identificado el 11 de enero en Brasil. Había emergido en la ciudad de Manaos, capital del estado de Amazonas. Fue detectada también en Japón en unos viajantes que habían estado en esa región del norte de Brasil. La semana pasada también se había difundido el anuncio de otra variante del coronavirus en Río de Janeiro, Brasil, que llaman P.5, aunque aún falta la publicación oficial de reportes de casos.

Desde el inicio de la pandemia la aparición de variantes del coronavirus era esperable en tanto es un mecanismo natural que ocurre en la evolución de los virus. Van cambiando a medida que se propagan. Algunas variantes son “ventajosas” y pueden hacer que el virus sea más transmisible y desarrolle casos más severos o que reduzcan la protección ofrecida por las vacunas o que escapen a las defensas que desarrolla el organismo humano después de haber tenido la infección. También hay variantes que no tienen impacto sobre la pandemia. Pero las demoras que hubo en la vacunación han sido un factor clave para dar más oportunidad a que surjan e impacten más variantes de mayor riesgo para la salud pública.

Desde abril, el mundo viene prestando más atención a la variante Delta, que originalmente había sido detectada en la India, pero ahora está golpeando más a Europa, y ha obligado a demorar las medidas para liberar diferentes restricciones. Mientras tanto, en Sudamérica, la variante Lambda fue registrándose cada vez más en las muestras de pacientes, aun con las limitaciones para hacer estudios genómicos que hay en la región.

En Brasil, se había detectado a la variante Lambda en febrero pasado en San Pablo. Ahora, el grupo de investigadores liderados por Priscila Lamb Wink, del Laboratorio de Investigación en Resistencia Bacteriana, del Hospital de Clínicas de Porto Alegre, encontró y analizó una muestra a partir de una persona que había estado en Argentina, y requirió internación. Descubrieron que se había contagiado la infección con la variante Lambda, cuyo nombre técnico es “C.37”.

Wink y sus colegas han descrito el primer caso de infección por C.37 en el sur de Brasil. Los investigadores descubrieron ocho mutaciones definitorias de la variante, además de las 19 mutaciones ya descritas para otros miembros de este linaje.

La OMS tiene un sistema de clasificación de las variantes del coronavirus que se categorizan en variantes y variantes de preocupación. Hasta ahora, después que científicos del Proyecto País, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina señalaran que Lambda debía recibir más atención, fue clasificada el 14 de junio como variante de interés, una categoría que significa que debe ser más investigada en cada país, pero que aún faltan datos para precisar más su impacto sanitario.

Se considera de preocupación cuando se ha demostrado que una variante implica una mayor transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología del Covid-19; aumento de la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad; o produce una disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles.