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MLA Roberts ante el C24: Falklands actúa con madurez y compasión, Argentina sigue hostigando a Kelpers

Jueves, 24 de junio de 2021 - 15:00 UTC
MLA Leona Roberts, de padre chileno pero por parte materna de una de las primeras familias en asentarse en las Falklands MLA Leona Roberts, de padre chileno pero por parte materna de una de las primeras familias en asentarse en las Falklands

La vicepresidenta de la Asamblea Legislativa de las Islas Falkland, MLA Leona Roberts, forma parte de la comisión que se presentó ante los miembros del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24) y pronunció un discurso en el que habló de sus historias personales así como del futuro de las Islas Falkland en su conjunto.

Junto con el MLA Mark Pollard, ambos representantes de la Asamblea Legislativa pidieron a los miembros del C-24 que consideren el verdadero e innegable propósito del comité de defender los derechos de las naciones bajo la amenaza del control externo en todas sus formas. MLA Roberts pronunció el siguiente discurso hoy en Nueva York:

“Señora Secretaria, miembros del Comité, es un honor poder hablar hoy no sólo como Miembro electo de la Asamblea Legislativa de las Islas Falkland, sino también como Isleño de las Falklands de sexta generación.

Antecedentes históricos

“Desde los años cuarenta el gobierno de Argentina ha presentado narrativas cambiantes e historia distorsionada para favorecer su objetivo de tomar el control de mi país. Han creado una mitología en torno a las Islas Falkland, y esta peligrosa práctica persiste hoy.

“Por ejemplo a pesar de afirmaciones de Argentina que una población establecida fue expulsada en 1833, la historia nos demuestra que simplemente esto no es verdad. Cuando Gran Bretaña reafirmó su control sobre las Falklands, un pequeño e ilegal destacamento que había estado en las Islas por menos de tres meses, fue invitado a abandonarlas. Esto en efecto fue seguido de un motín y asesinato dentro de dicho grupo, el cual dejó al pequeño número de asentados, de varias naciones, aterrorizados refugiados en una pequeñísima isla. Todos a no ser dos parejas permanecieron, dándole la bienvenida a su nueva seguridad.

“Sin embargo, dado el escaso tiempo disponible, no pienso hoy concentrarme en argumentos históricos, estos han sido hechos aquí repetidamente y son fácilmente accesibles, y por supuesto permanecemos prestos a discutir los hechos en cualquier momento. Basta decir que estamos confiados en nuestra soberanía británica.
“En lugar de ello, les hablaré de las aspiraciones colonialistas, del bullying a escala internacional, y en particular sobre la verdad inconveniente que el gobierno argentino trata de evitar, o séase el pueblo de las Islas Falklands.

Nueve Generaciones

“Señora Secretaria, mis antepasados maternos llegaron a las Falklands hace 179 años. Se trataba de una familia más, sin fortuna o prestigio y en ese momento con cuatro hijos pequeños, y eran pioneros, buscando la oportunidad de una mejor vida en tierras nuevas.

“La familia se acomodó en instalaciones precarias, bajo un techo de toldo y paredes de turba, sobreviviendo las muchas privaciones en lo que era lejos de una tierra gentil. Pero subsistieron y hoy son reconocidos como una de las familias establecidas en las Falklands, con nueve generaciones de Kelpers descendientes de Margaret y James Biggs.

“A lo largo de esas nueve generaciones la familia Biggs contribuyó con cada parte de la sociedad de las Falklands. Tuvimos nuestra cuota de lo que podemos definir como 'quienes sirven para poco', pero también hubo héroes.

“Somos una familia común, señora Secretaria, y nuestras raíces son fuertes, profundas y ciertas como lo son las raíces de muchas otras familias de las Islas Falkland.

“Nuestros primeros asentados vinieron del otro lado del mundo, muchos de origen británico, pero otros de países de América del Sur, del Canadá, Escandinavia y más allá aún. Esa diversidad ha continuado a crecer y hoy, --si bien seguimos siendo un país pequeño, con una población de menos de 3,500--, estamos orgullosos que nuestra comunidad está conformada por más de sesenta nacionalidades. Junto a nuestras familias pioneras y originarias viven, no comunidades temporarias sino familias establecidas de St Helena, Chile, Filipinas y Zimbabue. Las modernas Falklands son en verdad un país realmente inclusivo y diverso.

“Mi propio padre llegó a las Falklands en busca de una oportunidad como parte de una cuadrilla de obreros chilenos. Conoció y se casó con mi madre y yo nací en Punta Arenas al sur de Chile. Volvimos al hogar de las Islas cuando tenía tres años, y si bien el matrimonio de mis padres no duró, un número importante de esos obreros chilenos también se asentaron y establecieron familias cuyos hijos y nietos son hoy orgullosos Kelpers. Esta historia vuelve a repetirse vez tras vez, durante casi 200 años. Es una cuestión de migración natural y crecimiento orgánico, no hay una población implantada en las Falklands como Argentina os quiere hacer creer.

“Sin pueblos autóctonos, somos un país joven sin la historia antigua de otros países. Nuestra identidad nacional es británica en muchos aspectos, pero también absorbe todo un abanico de influencias. Y en nuestros corazones, somos nuestro propio pueblo, --“Falkland Islanders”-- Kelpers-- y muy orgullosos de serlo.

“El rechazo del gobierno argentino a reconocer nuestros dos siglos de asentamiento natural es aborrecible, particularmente cuando viene de una nación que se construyó con inmigración europea y, trágicamente con el determinado y en parte, exitoso diezmado de sus pueblos originarios.

“Mi colega acaba de mencionar los recientes comentarios del Presidente Fernández respecto a los orígenes europeos de la nación argentina. Yo también me sentí estupefacta por sus afirmaciones. Primero porque se animó a ser tan ofensivo para con otros países latinoamericanos, y el sentido de superioridad inherente en la afirmación. Segundo --en el contexto de las Falklands-- de la hipocresía que todo eso envuelve; parecería que la identidad nacional argentina no se ve disminuida por su herencia colonial europea (en realidad es fuente de orgullo), en tanto que los Falkland Islanders (Isleños) carecen de derechos pues somos una comunidad nacida de inmigrantes. Es por cierto una extraña lógica...

1982

“Lamentablemente es imposible hablar de las Falklands sin referirse a la guerra de 1982. Hay tanto que me gustaría narrar de lo que los Isleños tuvieron que sobrellevar durante esos días tan sombríos, ---nuestra impotencia ante la creciente amenaza por nuestro vecino tanto más grande como más poderoso; el horror de la invasión, un acto de violencia que deja una indeleble cicatriz en el alma de una nación. El temor y la desesperación experimentados durante la ocupación y violación de nuestro hogar; la esperanza cuando llegó el rescate; y por supuesto el profundo dolor por las vidas truncas y las heridas, --físicas y emocionales-- sufridas aún hoy por quienes nos liberaron, y por cierto por muchos Isleños.

“Señora Secretaria, tenía diez años en 1982. Yo también recuerdo demasiado bien el terror en la noche de la invasión, --acurrucada bajo muebles patas para arriba y una robusta mesa de cocina, mientras proyectiles y balas zumbaban por nuestra casa. Los días que siguieron fueron desolados y sombríos ya que nuestro país se vio lleno de máquinas de guerra y miles de invasores armados; como nuestros hogares eran ocupados y puestos con ametralladoras instalados en nuestros hogares. Observamos impotentes como aquellos Isleños considerados potencialmente revoltosos eran sacados de sus hogares para ser deportados o internados, en tanto toda una comunidad de 115 familias rurales fueron encerrados durante un mes en su salón de asambleas. Todo esto llevado adelante por un país que aún entonces hablaba de “los intereses” de los Falkland Islanders.

“Pero merced al coraje y destreza de las fuerzas británicas, fuimos liberados y el 14 de junio será para siempre el día más significativo en el calendario de las Falklands porque fue el día en que se nos restauró la libertad. 39 años han corrido desde el Día de la Liberación. 39 años en los cuales Argentina jamás pidió perdón por la violación de nuestro país y la resultante pérdida en total de casi mil vidas, pero en los hechos persiste con agresión y retórica.

“Señora Secretaria, ha escuchado de boca de mi colega algunos ejemplos de cómo Argentina busca restringir nuestro bienestar económico, político y social. Yo agregaría un par más de ejemplos.... Sus trasgresiones contra nuestra pequeña nación también incluyen intentos de bloquear, que nuestros deportistas, tanto hombres como mujeres compitan en eventos internacionales-- desconociendo ofensivamente un principio largamente respetado de separar el deporte de la política.

“Y en el pico de la pandemia, el gobierno argentino intentó incluir los casos positivos del Covid 19 en las Falklands dentro de sus estadísticas nacionales. Pretender ventajas políticas de una crisis global de tal magnitud es indefendible, aunque lamentablemente, no nos sorprende.

“A pesar de todo esto, el gobierno de las Falklands se comporta con madurez y hasta con compasión hacia Argentina. Hemos activamente respaldado y facilitado el trabajo de la Cruz Roja Internacional, lo cual ha resultado en la identificación mediante ADN de argentinos muertos en la guerra y enterrados en las Islas, y por tanto unas 120 familias ahora saben donde descansan sus hijos. Y todo esto a pesar que las autoridades argentinas rehúsan siquiera reconocer el papel fundamental de las Islas en este emprendimiento humanitario.

“Hemos tratado de, junto a Argentina, compartir datos sobre los stocks de la pesquería con el propósito de proteger la sustentabilidad de la biodiversidad en el Atlántico Sur. Si bien en un principio hubo alguna buena ciencia, Argentina no quiere participar de esta importante tarea.
“Y a pesar de todo, las Islas Falkland se comportan responsablemente, con madurez y decencia, aún contra aquellos que quieren hacernos mal.

Comité de Descolonización

“Señora Secretaria, Miembros del Comité, hoy se reúnen para abordar el tema del colonialismo, y debemos hablar directamente al respecto.

“La moderna Falklands no es un enclave colonial. Como un Territorio Británico de Ultramar, somos internamente auto gobernados, --con el gobierno británico haciéndose cargo tan sólo de los temas de defensa y relaciones exteriores, una situación que se replica en los otros Territorios de Ultramar y Dependencias de la Corona.

“Sucesivos gobiernos británicos han afirmado con claridad que el futuro político de las Falklands depende de los deseos de nuestro pueblo. Para evitar cualquier duda, y como han escuchado, esa voluntad fue claramente establecida en el referendo con observadores internacionales, en el cual una aplastante mayoría votó por mantener en las Falklands el estatus de Territorio Británico de Ultramar.

“Esta asociación moderna, democrática y madura con el Reino Unido se reafirma por medio de nuestra constitución del 2009, y este relacionamiento continua a evolucionar apuntalado en el principio de la auto determinación.

“Contrasten esto con la posición del gobierno argentino, que habla de “respetar los intereses” del pueblo de las Islas Falkland, si bien niega nuestra existencia; que resalta el valor de la democracia, empero se rehúsa a reconocer nuestro legítimo gobierno.

“Argentina exige que el derecho a la auto determinación, --un principio fundamental claramente establecido en la Carta de Naciones Unidas-- nos sea negado. Insiste en que mis hijos, --séptima generación de Isleños-- carecen de estatus y les sea negado el derecho humano de una voz, de expresarse, es algo totalmente inaceptable.

“Por favor presten atención en lo que van a oír decir a la delegación argentina. Cuando piden “un acuerdo pacífico negociado”, lo que aspiran no es nada menos que apropiarse de mi hogar desconociendo los deseos claramente expresados por mi pueblo. Para Argentina el único desenlace aceptable de cualquier “negociación” es hacerse del control de las Islas Falkland, una posición consagrada en su constitución desde hace unos pocos años.

“Por favor no se equivoquen, se trata de objetivos colonialistas. El gobierno de Argentina obstinadamente pasaría por arriba de los deseos de una nación largamente establecida y gobernada democráticamente, simplemente porque codicia nuestra tierra y recursos. Las intenciones coloniales de Argentina y su rechazo a reconocer las realidades modernas deben ser vista por lo que son.

“Leyendo diarios argentinos, recientemente, veo que el último enfoque de esa codicia puede ser declarar a todos los Falkland Islanders como nacidos en Argentina y por tanto “incorporarnos”. Miembros del Comité, si esto no es un intento colonialista, entonces qué lo es?

“Los Falkland Islanders no desean ser “incorporados” por Argentina. No deseamos ser una colonia de Argentina, Señora Secretaria, y no seremos subyugados.

“Este Comité no debe verse enredado en argumentos sobre la soberanía, --empero debería pararse firme en apoyo a los derechos de las naciones pequeñas que están bajo la amenaza de colonización. Todo lo que pedimos del Comité es que sus miembros reconozcan el legítimo derecho de los Falkland Islanders a la auto determinación, tal cual es valorado por la gente del mundo que ama la paz y está enteramente dentro de los cometidos de este Comité.

“Señora Secretaria, Miembros del Comité, --resulta inaceptable para mí que Argentina borre a mi familia de la historia, que les niegue a mis hijos el derecho a una voz y pretendan absorber mi pueblo contra su voluntad.

“En nombre de nueve generaciones de Kelpers, de todos los niños Kelper y aquellos por venir-- solicito a este Comité que reconozca que si bien somos pocos en número, los Falkland Islanders merecen el inalienable derecho humano a la auto determinación y a una voz.

“Señora Secretaria, envíe una misión a las Islas Falkland. Vea la realidad de quienes somos.”