MercoPress, in English

Martes, 25 de junio de 2019 - 04:31 UTC

 

 

Consejos de la experiencia portuguesa para Argentina

Lunes, 6 de mayo de 2019 - 10:06 UTC
Se les impuso un fuerte ajuste. Esto sirvió y se redujo la desocupación y bajó el déficit fiscal con el que había convivido décadas. Se les impuso un fuerte ajuste. Esto sirvió y se redujo la desocupación y bajó el déficit fiscal con el que había convivido décadas.

Argentina vive una crisis económica y buscan cómo salir de ella. Como ejemplo les podría servir el caso de Portugal, país que hace siete años pasó por lo mismo, pero que supo salir adelante.

Es así como Antonio Monteiro, ex representante de Portugal ante Naciones Unidas, otrora ministro de Negocios Extranjeros; ejecutivo de bancos privados y actual titular de la Fundación del Banco Millennium, el más importante del país luso, entrega algunos consejos para las autoridades y sociedad trasandina.

El portugués habló con el diario argentino La Nación de lo vivido hace siete años atrás, de la quiebra. La Troika europea, integrada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, los rescató. Y les impuso un fuerte ajuste. Esto sirvió y se redujo la desocupación y bajó el déficit fiscal con el que había convivido décadas.

El acuerdo con la Troika lo firmó una administración de derecha y lo respetó su sucesor, un gobierno socialista aliado con la izquierda radical. “No lo definiría como milagro, sino como una recuperación importante resultado del sacrificio y de una capacidad de adaptación notable de la gente”, dice Monteiro. Recuerda que la salida de la crisis fue el resultado de cumplir el compromiso asumido para acceder al salvataje de la Troika.

“Todo el país, sector público y privado, nos vimos obligados a respetar estrictamente el programa. Fue un sacrificio para todos pero se apoyó el acuerdo”. Insiste en que “no es un milagro; la salida es producto del trabajo en conjunto”. Añadió que “la crisis a la que llegamos en 2011 nos obligó a tener que recurrir a un préstamo que vino condicionado por un programa de ajuste muy difícil que definió la Troika europea. Las condiciones eran muy duras y apuntaban, en esencia, a reducir el déficit público que había llevado al alza del endeudamiento y que dejó al país sin capacidad de mover su economía. La necesidad nos obligó a respetar estrictamente el programa, incluso a sobrecumplirlo. Todos los portugueses debieron sumarse al sacrificio, no quedó ningún sector exento aunque las medidas fueron impopulares, muy”.

A Monteiro le consultan ¿cómo se logró que la gente aceptara que no había otro camino? “Eso es lo que considero una respuesta extraordinaria, el efecto más notable. Es muy complejo que el pueblo entienda que era lo que había que hacer, que tenía que ganar menos, que perder algunas cosas que había conseguido, que el país tenía que pagar un precio por lo que había hecho mal. Se comprendió que era el sacrifico el que permitiría un alivio”, contestó.

Finalmente, el ex ministro se refiere a cómo Argentina puede salir de esta crisis. “En lo personal me impresiona la falta de confianza; la gente no cree en la política, la mira como si fuera de otros. Argentina es un país formidable, con posibilidades enormes; hace años fue una potencia y tal vez debería ver el beneficio de luchar más por el interés nacional que por el partidario. A Portugal le sirvió entender que no estamos aislados; hoy tenemos una relación positiva con España, la mejor que nunca tuvimos. Confíen, acrediten en las posibilidades del país. En nuestra crisis mucha gente joven se fue y, con los años, empiezan a volver”, sentenció.