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Falklands debate si acaso no ha llegado la hora de contar con partidos políticos

Martes, 5 de enero de 2016 - 09:39 UTC
Michael Poole, de la Asamblea Legislativa de las Falklands y el representante electo más joven, nacido luego del conflicto de 1982. Michael Poole, de la Asamblea Legislativa de las Falklands y el representante electo más joven, nacido luego del conflicto de 1982.
Robert McDowall, miembro electo del legislativo de  Alderney, uno de varios islotes que conforman Guernsey en el Canal de la Mancha Robert McDowall, miembro electo del legislativo de Alderney, uno de varios islotes que conforman Guernsey en el Canal de la Mancha
 En el referendo de 2013, los Isleños votaron abrumadoramente para permanecer como un Territorio Británico de Ultramar En el referendo de 2013, los Isleños votaron abrumadoramente para permanecer como un Territorio Británico de Ultramar
Gilbert House, sede del gobierno autónomo y electo de las Falklands Gilbert House, sede del gobierno autónomo y electo de las Falklands

Un interesante intercambio de ideas, casi debate público se ha puesto en marcha en las Islas Falklands respecto a si los partidos políticos, en vista de contar con legislativos electos, son viables en islas de población reducida. Actualmente no existen los partidos políticos y los legisladores son 'independientes'.

 La iniciativa del debate se ha lanzado por intermedio de las Cartas de Lectores del semanario Penguin News publicado en Stanley a partir de un artículo firmado por Robert McDowall, miembro electo del legislativo de Alderney, uno de varios islotes que conforman Guernsey en el Canal de la Mancha y Michael Poole, de la Asamblea Legislativa de las Falklands y el representante electo más joven, nacido luego del conflicto de 1982.

Ambos tienen a su cargo carteras, en sus respectivos legislativos, referidas a temas de elaboración de políticas y diplomacia pública.

El artículo comienza explicando que las Falklands y Alderney cuentan con varias similitudes en sus sistemas políticos, y no menos el hecho que todos los miembros electos son independientes.

Parecería que la sabiduría local en ambas islas es que la ausencia de partidos políticos resulta esencial para sus respectivas organizaciones de gobierno, y que es la única fórmula que funciona en lugares tan pequeños. Esta idea se ha visto reforzada por difíciles experiencias en el pasado al intentar organizar partidos políticos.

Empero MLA Poole y McDowall afirman que no se trata del caso, y más aún, los partidos políticos se pueden hacer funcionar y además, reforzar significativamente los sistemas democráticos de las islas.

Al respecto y en apoyo a ese potencial, tomando en cuenta costos y beneficios, explayan tres ventajas.

La primera de ellas es que en la mayoría de los sistemas parlamentarios, los partidos políticos y la estructura que con ellos viene, puede resultar en un liderazgo fuerte, disciplina y un encare holístico a la confección de políticas. Por supuesto que hay ejemplos de luchas intestinas, pero al momento de la elección, los votantes tienen una clara idea sobre que representa el partido por medio de su programa de gobierno. A partir de ahí existen mecanismos para asegurarse que los miembros del partido efectivamente implementen dicho programa si son electos.

Afirman Poole y McDowal que esto no es siempre el caso cuando se trata de individuos, donde la presentación se puede limitar a personalidades, durante las elecciones, y la elusión activa de cualquier compromiso concreto.

Segundo, un sistema de partidos puede ayudar a mitigar el “problema del liderazgo” que surge de sólo contar con miembros independientes. Un programa de gobierno acordado por un partido saca del medio a las disputas de personalidad y posicionamiento que puedan surgir bajo el actual sistema.

Tercero, ayuda activamente al electorado en cuanto a que quita “las respuestas todas fáciles de nosotros los políticos”, por ejemplo, “qué podía hacer?, era tan sólo una única voz” en el asunto.

Por último MLA Poole y McDowall hacen votos para que a partir de la breve presentación se genere un debate mayor, y esperan que esas opiniones se vean reflejadas en las páginas del Penguin News en futuras ediciones.

Habría que agregar que en el caso de las Falklands con sus casi 3.000 habitantes, que han optado por seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar, de acuerdo al resultado abrumador del referendo de marzo de 2013, cuando los Isleños fueron convocados a decidir sobre su soberanía y futuro, también a partir de ese año los ocho legisladores electos pasaron a ser miembros de la Asamblea Legislativa, dejando atrás el centenario Consejo Legislativo.

Pero igualmente significativo y siguiendo lo dispuesto por la revisión constitucional del 2009, dichos legisladores por primera vez pasaron a ser de dedicación completa y remunerados, debiendo renunciar a toda otra actividad privada. Antes como Consejeros sólo recibían viáticos.

Por ahora las primeras cartas han demostrado disposición a debatir la idea del tema, aunque surgen muchas preguntas, y habrá que esperar al fin del receso de las fiestas para que el debate efectivamente prenda, o se diluya.

Categorías: Política, Falklands-Malvinas.