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Tribunal concede habeas corpus a orangutana Sandra del Zoológico de Buenos Aires

Martes, 23 de diciembre de 2014 - 07:09 UTC
La orangutana Sandra consiguió el habeas corpus que se le había negado al chimpacé Toti. La orangutana Sandra consiguió el habeas corpus que se le había negado al chimpacé Toti.

El primate, de 29 años, fue considerado “sujeto no humano” de derechos. Ahora será trasladada a un santuario en Brasil.

 En un fallo inédito a nivel mundial, la Cámara de Casación Penal concedió un habeas corpus para Sandra, la orangutana que vive hace más de veinte años encerrada en el zoo porteño. Por primera vez en la historia, un primate fue considerado por los jueces “sujeto no humano”, lo que habilitará a pedir su liberación como próximo paso. Aunque la decisión servirá de antecedente en todo el mundo, advierten que no será extensible a otro tipo de animales.

“Esto sólo se aplica al caso de Sandra y de los grandes primates, que tienen el 96% de identidad genética con los seres humanos”, explicó el constitucionalista Andrés Gil Domínguez, quien actuó como abogado patrocinante de la asociación que pide el traslado de la orangutana a un santuario en el que pueda vivir en un régimen de semilibertad o “libertad controlada”.

Aunque las leyes argentinas no contemplan que los animales tengan derechos similares a las personas, la biología y las ciencias coinciden en que chimpancés, orangutanes y gorilas tienen entendimiento y sentimientos que pueden ser comparados con los de los seres humanos.

“Esto es un antecedente inédito a nivel mundial. No solamente va a repercutir en este caso, sino que va a generar una gran discusión en términos jurisprudenciales en otros casos, en términos legislativos y en términos filosóficos: ¿qué entendemos filosóficamente cuando hablamos de humanidad?”, explicó Gil Domínguez.

En noviembre de este año, el pedido de habeas corpus presentado por la Asociación de Funcionarios y Abogados por el Derecho de los Animales (Afada) había sido rechazado por la jueza penal de instrucción Mónica Berdión de Crudo. Pero ahora la Sala II de la Cámara de Casación Penal consideró que se trataba de un “confinamiento injustificado de un animal con probada capacidad cognitiva”.

El fallo sostiene que [a] ”partir de una interpretación jurídica dinámica y no estática, menester es reconocer al animal el carácter de sujeto de derechos, pues los sujetos no humanos (animales) son titulares de derechos, por lo que se impone su protección en el ámbito competencial correspondiente“.

El próximo paso será ahora el pedido para que la orangutana ”Sandra“ sea liberada y enviada a un santuario. Su abogado no duda que con este fallo no tendrán grandes inconvenientes en conseguirlo, pero advirtió: ”Para eso falta, tenemos que pedir las medidas de liberación y después hacer el armado del eventual traslado, que no es una cuestión sencilla“.

Por último, Gil Domínguez restó importancia a las críticas que recibió la Cámara de Casación Penal por ocuparse del caso de una orangutana en lugar de dedicarse ciento por ciento al combate del delito. ”Sí, hay otros temas urgentes. Pero todo lo que sea ampliación de derechos es bienvenido. Eso no quita que sigamos pensando los temas urgentes“, concluyó.

La decisión judicial ”amplía la base de racionalidad y de sentimientos de la jurisprudencia argentina que hasta el momento consideraba a los animales como cosas”, valoró Pablo Bompadre, presidente de la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (Afada), quien presentó el hábeas corpus que terminó favoreciendo a la orangutana.

No obstante, la resolución repercutió de modo desfavorable en Córdoba, donde hace un año se negó un pedido similar a favor del chimpancé Toti.

Afada había interpuesto idéntico recurso tutelar por Toti, el chimpancé que fue trasladado desde el zoológico de Córdoba a un establecimiento privado de Bubalcó, Río Negro, como parte de un canje por un tigre blanco (no albino).

La fundamentación de ambos recursos es el mismo: ”la ciencia ya dijo que tenemos un 99.4 por ciento de identidad genética con los grandes simios. La Justicia no puede dar la espalda a estos avances científicos y es necesario que empiecen a tomar en serio los Derechos de los Animales, a fin de reconocer a las personas (no humanas) como tales, y permitirles el acceso a la Justicia a través de sus legítimos representantes, para garantizar, al menos, el respeto a sus derechos básicos fundamentales como son la vida, la libertad y el derecho a no ser maltratados ni torturados”, manifestó Bompadre.

Categorías: Política, Argentina.