
Un equipo militar británico saltó este sábado en paracaídas sobre Tristán de Acuña, el territorio de ultramar más remoto del Reino Unido, para asistir a un nacional británico con sospecha de hantavirus, en la primera operación humanitaria de este tipo realizada por las Fuerzas Armadas británicas. La isla, de 221 habitantes, no cuenta con pista de aterrizaje y normalmente solo es accesible por barco.