
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, nombró ministro de Relaciones Exteriores a Oliver Blanco, un diplomático de 35 años que inició su carrera política junto a un veterano dirigente de la oposición, en una reestructuración del frente internacional de su Gobierno. Blanco sustituye a Félix Plasencia, a quien Rodríguez encargó instalarse en el Reino Unido para recuperar el oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra.