
Los equipos de rescate han recuperado al menos 389 cuerpos en territorio nepalí y otros tres en la región china del Tíbet, mientras cerca de 1.500 personas continúan sin ser localizadas tras la riada que el miércoles descendió por los valles del Himalaya, en la frontera entre ambos países. Un portavoz de la policía nepalí indicó a la agencia Reuters que la cifra de fallecidos seguirá aumentando conforme avancen las labores de socorro.

A pesar de una advertencia del Ministerio de Salud de Nepal la semana pasada en cuanto a que los hospitales se han quedado sin camas, no se vislumbra la cancelación de las expediciones al Monte Everest.