
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó este martes en Brasilia un plan de seguridad pública dotado con unos 2.250 millones de dólares destinado a debilitar las finanzas del crimen organizado, retomar el control de las cárceles, combatir el tráfico de armas y mejorar la investigación de los homicidios, a cinco meses de las elecciones presidenciales de octubre. El paquete busca dotar al Gobierno de una identidad propia en uno de los terrenos en los que la opinión pública percibe mayor debilidad del oficialismo frente al discurso punitivo de la derecha.

Un masivo operativo policial contra el grupo de narcotraficantes Comando Vermelho (CV) en las densamente pobladas favelas de Penha y Alemão el martes dejó al menos 64 muertos, convirtiéndose en la acción policial más mortífera en la historia de Río de Janeiro.