El Servicio Secreto, la agencia federal encargada de los delitos financieros, dijo que trabaja “sin descanso” con el sector privado para “identificar, congelar, rastrear y recuperar” los fondos Unos piratas informáticos sustrajeron unos 6.300 millones de dólares en criptomonedas de Binance, la mayor plataforma de intercambio de activos digitales del mundo, en el mayor robo de la historia del sector, que el Servicio Secreto de Estados Unidos investiga junto a otras agencias. Firmas especializadas en el análisis de las cadenas de bloques apuntan a un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte, aunque no hay una atribución oficial.
El grueso del robo se produjo en unos 20 minutos, a partir de las 20.05 GMT del jueves, desde las billeteras que Binance usa para procesar transacciones, según la firma TRM Labs. Su responsable de políticas, Ari Redbord, explicó a la BBC que esa rapidez “es producto de una larga preparación”: los atacantes habían financiado una billetera operativa 36 horas antes y tenían preparadas de antemano las firmas para autorizar las transferencias. Según TRM, comprometieron la “infraestructura de firma” de la plataforma.
El codirector ejecutivo de Binance, Richard Teng, afirmó que el ataque “no fue llevado a cabo por una sola persona”. La investigación inicial apuntaba al portátil de un ingeniero, pero después se descubrieron “otros puntos de vulneración”. Los atacantes aprovecharon un mecanismo de la red Ethereum conocido como EIP-7702 para obtener el control de una billetera sin pasar por los controles de aprobación habituales, y usaron un sistema de “autodestrucción” para borrar sus huellas, según Teng, que aseguró que las pérdidas de los clientes se cubrirán con el fondo de protección de la compañía, una reserva de 1.000 millones de dólares en bitcóin, y con recursos propios. Binance dice haber empezado a recuperar parte de los fondos. Los retiros siguen suspendidos y la empresa prevé reanudarlos en unas 40 horas; el lunes publicará un informe completo de sus reservas.
El Servicio Secreto, la agencia federal encargada de los delitos financieros, dijo que trabaja “sin descanso” con el sector privado para “identificar, congelar, rastrear y recuperar” los fondos, en coordinación con la Fiscalía de Washington. El FBI indicó estar “al tanto del incidente”.
Cerca de la mitad de lo robado eran monedas estables que sus emisores —Tether, Circle, Ripple y World Liberty Financial, la empresa de criptomonedas de la familia Trump— han congelado. TRM estima que unos 2.400 millones en bitcóin y ether están fuera de alcance, porque ninguna empresa puede bloquearlos.
TRM Labs y Chainalysis afirmaron tener “alta confianza” en que el responsable es TraderTraitor, también conocido como Lazarus, un grupo vinculado a Corea del Norte al que el FBI atribuyó el robo de unos 1.500 millones de dólares a la plataforma Bybit en 2025, hasta ahora el mayor del sector. Chainalysis detectó fondos de Binance mezclados con los de otro ataque reciente atribuido a actores norcoreanos. Pyongyang niega habitualmente su implicación en este tipo de robos. El bitcóin cayó cerca de un 4% tras conocerse el ataque.