Los votantes de la provincia canadiense de Alberta rechazaron el lunes por amplia mayoría que su Gobierno inicie el proceso para convocar un referéndum vinculante sobre la independencia de Canadá, según los resultados preliminares. Con más de la mitad de los votos escrutados, alrededor del 76% optó por que Alberta siga siendo una provincia canadiense, frente a cerca del 24% que respaldó iniciar la vía hacia la separación. Los resultados oficiales se conocerán el jueves.
La pregunta no planteaba directamente la independencia, sino si el Gobierno provincial debía comenzar “el proceso legal requerido por la Constitución canadiense” para celebrar un referéndum vinculante sobre la separación. La cadena pública CBC proyectó la victoria de la opción de permanecer poco después del cierre de las urnas.
“Los albertanos tomaron una decisión clara. Eligieron la unidad, construir juntos y cuidarse unos a otros. Por encima de todo, eligieron Canadá”, afirmó el primer ministro canadiense, Mark Carney. La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, del Partido Conservador Unido, celebró que los votantes apoyaran “una Alberta más fuerte en un Canadá unido”. Smith había dicho antes de la votación que, con este resultado, no habría un referéndum de separación mientras ella gobernara.
Los dirigentes independentistas, sin embargo, se mostraron desafiantes. “Nuestro movimiento no se detiene y seguimos avanzando”, dijo a la BBC el abogado Jeffrey Rath, que consideró la votación un “primer paso”. Preguntado si seguirán impulsando consultas hasta lograr el resultado que buscan, respondió: “¿Por qué no?”.
Los albertanos votaron también otras nueve preguntas, cinco sobre inmigración, como la posibilidad de que la provincia asuma más control sobre ella o restrinja el acceso de los no ciudadanos a algunos servicios sociales, y cuatro sobre reformas constitucionales. El movimiento separatista se alimenta del malestar con el Gobierno federal por el reparto de la riqueza petrolera de la provincia y por las competencias provinciales. Quebec celebró dos referendos de independencia, en 1980 y 1995; el segundo se perdió por un estrecho margen.