El sábado, unas 550.000 personas participaron en 110 marchas en todo el país, según el Ministerio del Interior; los organizadores hablaron de 800.000 Los enfrentamientos entre la policía y grupos de manifestantes volvieron el domingo al centro de París, en torno a la plaza de la República, un día después de una jornada nacional de protestas contra el costo de vida y las condiciones de los centros educativos que terminó con saqueos de cientos de comercios y al menos 1.800 detenidos en todo el país, según la policía.
Desde primera hora de la tarde, varios grupos levantaron barricadas con bicicletas de alquiler incendiadas en las calles adyacentes a la plaza y saquearon algunos comercios, mientras la policía respondía con gases lacrimógenos. Hubo escenas similares en Lyon. El presidente Emmanuel Macron convocó una reunión de crisis y tiene previsto dirigirse a la nación.
El sábado, unas 550.000 personas participaron en 110 marchas en todo el país, según el Ministerio del Interior; los organizadores hablaron de 800.000. La jornada fue convocada por sindicatos, organizaciones estudiantiles y antiguos integrantes del movimiento de los “chalecos amarillos”. En la región de París hubo 855 detenidos, y se registraron saqueos en París, Marsella, Lyon y Burdeos. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió el derecho a protestar, pero advirtió que “sembrar deliberada y colectivamente el desorden mediante la violencia” no lo es.
Las movilizaciones comenzaron a mediados de septiembre en un liceo de Créteil, en las afueras de París, donde los alumnos protestaron por edificios deteriorados, aulas abarrotadas y falta de docentes, y se extendieron por todo el país. Organizaciones de derechos humanos han denunciado un uso desproporcionado de la fuerza contra menores, que son la mayoría de los detenidos desde entonces.
La líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, culpó de la violencia al dirigente de izquierda Jean-Luc Mélenchon, que participó en la marcha de París. El presidente de su partido, Jordan Bardella, afirmó que “el orden ya no existe en este país”.