MercoPress, in English

Viernes, 9 de octubre de 2026 - 08:54 UTC

 

 

Estados Unidos prevé su primera ejecución militar desde 1961, por fusilamiento y retransmitida

Viernes, 9 de octubre de 2026 - 07:48 UTC
Hasan, entonces mayor del Ejército, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 con una pistola semiautomática en un centro médico de la base donde se preparaba a soldados para su despliegue en Afganistán Hasan, entonces mayor del Ejército, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 con una pistola semiautomática en un centro médico de la base donde se preparaba a soldados para su despliegue en Afganistán

El Pentágono transmitirá en directo por internet la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el psiquiatra militar que mató a 13 personas en la base de Fort Hood, en Texas, en 2009, prevista para el 3 de diciembre. Será la primera ejecución de las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961, la primera por fusilamiento desde 1945 y la primera retransmitida públicamente en la historia del país.

“El secretario tiene razón. Se mostrará en vivo por streaming. Los detalles se darán a conocer más adelante”, confirmó un alto cargo del Departamento de Defensa. El secretario, Pete Hegseth, había anunciado su intención en una entrevista con el programa Human Events Daily, de la cadena conservadora Real America’s Voice. “Nos aseguraremos de que la gente pueda verla, que sea pública. Porque la gente necesita entender que hay consecuencias serias para este tipo de cosas”, dijo. Preguntado por las últimas voluntades del condenado, respondió: “No me importa. Le veremos el 3 de diciembre”.

La ejecución se realizará en Fort Hood hacia las 13 horas, en el mismo lugar y a una hora próxima a la del tiroteo. La ley militar exige la aprobación presidencial para una ejecución por fusilamiento; el Pentágono informó el lunes que el presidente Donald Trump la dio por recomendación de Hegseth.

Hasan, entonces mayor del Ejército, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 con una pistola semiautomática en un centro médico de la base donde se preparaba a soldados para su despliegue en Afganistán. Mató a 13 personas e hirió a 32. Un jurado militar lo condenó a muerte en agosto de 2013. Se defendió a sí mismo, reconoció los hechos y dijo haberse “cambiado de bando” para defender a los talibanes. Quedó parapléjico por los disparos de la policía y permanece en la prisión militar de Fort Leavenworth, en Kansas. El Tribunal Supremo rechazó revisar su caso en marzo de 2025.

La última ejecución militar fue la del soldado John Bennett, ahorcado en 1961. En 2008, el presidente George W. Bush aprobó la de Ronald Gray, pero un tribunal federal la suspendió. La última ejecución pública en Estados Unidos tuvo lugar en 1936 en Owensboro, Kentucky.

Desde 1976 solo seis civiles han sido ejecutados por fusilamiento en el país, tres en Utah y tres en Carolina del Sur, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte. El Gobierno de Trump amplió los métodos de ejecución autorizados para los delitos federales más graves, en parte por la dificultad para obtener los fármacos de la inyección letal.

Categorías: Política, Estados Unidos.