Foto: Nicole Richters La población de pingüinos barbijo de la isla Zavodovski, en el archipiélago de las Sandwich del Sur, se ha reducido en casi dos tercios desde 2011, según un estudio del British Antarctic Survey. La isla, que ese año fue descrita como la mayor colonia de pingüinos del mundo, ha perdido ese título.
Los investigadores registraron un 63% menos de nidos ocupados en 2025 que en 2011. En aquel año, el mismo organismo estimó que en la isla anidaban unos 600.000 pingüinos barbijo y 90.000 pingüinos macarrón. Para el nuevo trabajo, un equipo navegó 15 días hasta Zavodovski, una isla volcánica al norte del continente antártico administrada por el Reino Unido, y utilizó drones, fotografía aérea, imágenes satelitales y dispositivos de rastreo colocados en 20 aves.
Según el director del estudio, el profesor Norman Ratcliffe, la causa es el calentamiento del océano. Con el calentamiento del agua, el kril del que se alimentan los pingüinos barbijo se ha desplazado hacia el sur. El hielo marino al sur y la falta de islas adecuadas para anidar impiden que los barbijo sigan su alimento, explicó. Los investigadores consideran que la especie podría pasar a estar oficialmente en peligro.
El equipo descartó otras explicaciones. El volcán de la isla, el monte Curry, tuvo su última gran erupción en 2016, mientras que el descenso ha sido continuo desde 2011. Tampoco atribuyen la caída a la competencia por el kril de las ballenas jorobadas, que a su vez contribuyen a aumentar su producción.
En sentido contrario, la población de pingüinos macarrón aumentó de forma notable. Los datos de rastreo muestran que se alimentan en aguas más cálidas al noreste de la isla, donde probablemente complementan su dieta con peces y otros crustáceos. Ratcliffe describió el fenómeno como el mayor cambio en la composición de una comunidad jamás observado en un solo lugar de la Antártida y como una prueba más de cómo el rápido calentamiento está afectando a ecosistemas únicos y sensibles.
La mayor colonia de pingüinos del mundo se encuentra ahora en el cabo Adare, en el mar de Ross, a más de 5.000 kilómetros, al otro lado del continente antártico.
El estudio se conoce días después de que el hielo marino antártico registrara este año su tercer máximo invernal más bajo desde que existen mediciones satelitales.