El Ministerio del Interior español cifró en unas 50.000 las personas que entraron desde el jueves y en 48.300 las que ya habían retornado voluntariamente a Marruecos, según el último parte del viernes Italia dispuso el viernes la reintroducción de controles fronterizos en sus puertos y aeropuertos con España, y Francia anunció que quintuplicará a partir del sábado los agentes desplegados en su frontera terrestre, tras la entrada irregular de decenas de miles de personas en la ciudad autónoma española de Ceuta desde Marruecos.
El Ministerio del Interior español cifró en unas 50.000 las personas que entraron desde el jueves y en 48.300 las que ya habían retornado voluntariamente a Marruecos, según el último parte del viernes, con salidas a un ritmo que el Gobierno situó en 150 personas por minuto. La Delegación del Gobierno en Ceuta elevó a 57 el número de fallecidos, en un balance provisional que fue aumentando a lo largo de la jornada. La mayoría murió al intentar alcanzar la costa a nado. Ceuta tiene unos 83.000 habitantes y sus servicios quedaron desbordados; España desplegó al Ejército.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, presentó la decisión como una suspensión temporal del régimen de libre circulación de Schengen en las conexiones marítimas y aéreas con España, adoptada, dijo, para proteger la seguridad nacional. Roma matizó después que los controles serán aleatorios y afectarán solo a ciudadanos no comunitarios.
La normativa europea no permite lo que algunos gobiernos han planteado. El Código de Fronteras Schengen no contempla mecanismo alguno para excluir a un Estado del espacio de libre circulación, sino únicamente la reintroducción temporal de controles por un país en sus propias fronteras, como último recurso y ante una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior. El exalto representante de la UE Josep Borrell recordó el viernes que ningún Estado miembro puede suspender unilateralmente la participación de otro. Suecia, Finlandia y Dinamarca habían planteado excluir a España.
El ministro francés del Interior, Laurent Núñez, informó de que 334 policías y gendarmes se sumarán el sábado a los efectivos habituales, tras haberlos triplicado el viernes, con apoyo de tres aviones, drones y patrullas reforzadas en los trenes. Emmanuel Macron expresó su solidaridad con España y ofreció recursos de Frontex.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se desplazó a Ceuta y calificó lo ocurrido de violación de la integridad territorial de España, que atribuyó a las mafias que trafican con personas, no a Marruecos, cuya cooperación en la repatriación agradeció expresamente. Sindicatos policiales españoles sostuvieron que las autoridades marroquíes habrían relajado los controles de salida, algo que no ha sido confirmado oficialmente.
Los embajadores de la UE se reunirán el lunes y los expertos de los Estados miembros lo harán el sábado bajo el mecanismo de respuesta ante crisis, convocados por la presidencia irlandesa. El precedente más próximo es mayo de 2021, cuando entraron entre 8.000 y 10.000 personas en dos días.