


El sistema frontal comenzó el 15 de julio en el sur del país y se desplazó hacia el norte, donde castigó con especial intensidad las regiones desérticas de Coquimbo y Atacama Chile's president, José Antonio Kast, declared on Monday a 30-day constitutional state of catastrophe in the Coquimbo region and the Huasco province, in the Atacama region, in response to the intense storm battering the country's north. According to the government's latest tally, the phenomenon has left at least ten people dead nationwide, four missing, and nearly 100,000 residents cut off by road closures. Authorities warned the toll could rise, as numerous areas remain unreachable.
Como la situación en la región de Coquimbo y en la provincia de Huasco ha ido aumentando en gravedad, explicó Kast al anunciar la medida, que permite desplegar efectivos militares, restringir la circulación cuando sea necesario y agilizar el envío de recursos y asistencia. El gobierno movilizó al Ejército para las labores de rescate.
El sistema frontal comenzó el 15 de julio en el sur del país y se desplazó hacia el norte, donde castigó con especial intensidad las regiones desérticas de Coquimbo y Atacama, en las que las precipitaciones de esta magnitud son poco frecuentes. Las crecidas de los ríos bloquearon las principales rutas de acceso y dejaron a numerosas localidades incomunicadas entre sí. En Coquimbo, a unos 460 kilómetros al norte de Santiago, las inundaciones, los deslizamientos de barro y los cortes de energía afectaron también el suministro de agua potable. En la localidad de Andacollo cayeron más de 300 milímetros de lluvia en una sola noche.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) contabilizó más de 1.100 viviendas destruidas o con daños de consideración y unos 2.200 damnificados, además de más de 33.000 personas aisladas en Atacama y Coquimbo. El Ministerio de Energía informó que alrededor de 150.000 personas permanecían sin suministro eléctrico. Las clases quedaron suspendidas en varias regiones.
Lo que llueve generalmente en un mes llovió en una hora, lo que lleva a calificar este evento como de precipitaciones anormales y extremas, señaló el subsecretario del Interior, Máximo Pavez. Desde la Dirección Meteorológica de Chile, Arnaldo Zúñiga indicó que el país no registraba un episodio de estas características desde hacía unas dos décadas.
El temporal se produce en una temporada de fenómenos extremos en la región. En las últimas semanas, un doble terremoto en Venezuela dejó miles de víctimas, y distintas zonas del Cono Sur han enfrentado tormentas severas. Las autoridades chilenas prevén que las lluvias continúen durante la semana, por lo que mantienen las alertas y las restricciones preventivas en decenas de puertos, afectados también por marejadas y ráfagas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora.