La Constitución colombiana no prohíbe la doble nacionalidad para ejercer la Presidencia: exige haber nacido en el país y tener más de 30 años, requisitos que De la Espriella, nacido en Bogotá, cumple El senador izquierdista Iván Cepeda, que perdió la segunda vuelta presidencial de Colombia, anunció este martes que recurrirá a la “desobediencia civil pacífica” frente al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella si el presidente electo no renuncia a su nacionalidad estadounidense y no aclara una serie de cuestionamientos antes de asumir el cargo, el 7 de agosto. El dirigente del Pacto Histórico, partido del presidente saliente Gustavo Petro, instó a sus votantes a sumarse a esa medida, que describió como no reconocer la autoridad del nuevo mandatario.
Debe quedar totalmente claro y definido que De la Espriella renuncia a la nacionalidad de Estados Unidos, y debe aclarar si es colaborador o miembro de agencias de seguridad de ese país, expresó Cepeda en una declaración. El senador sostuvo que la ciudadanía estadounidense, adquirida mediante un juramento de lealtad, resulta incompatible con la Presidencia, porque ante cualquier conflicto entre la soberanía constitucional de nuestro país y la de Estados Unidos, De la Espriella tendría que tomar partido por esta última. A su juicio, de asumir sin cumplir esas condiciones, su posesión quedaría viciada por ser ilegal e ilegítima.
La doble nacionalidad del presidente electo, que también tiene ciudadanía italiana, fue cuestionada antes del balotaje por un grupo de 36 juristas, que advirtieron de posibles conflictos de interés. No obstante, la Constitución colombiana no prohíbe la doble nacionalidad para ejercer la Presidencia: exige haber nacido en el país y tener más de 30 años, requisitos que De la Espriella, nacido en Bogotá, cumple. Constitucionalistas consultados por la prensa local señalaron que, aunque la objeción plantea un debate ético, no existe una norma que derive en su inhabilitación.
De la Espriella, de 47 años y miembro del Partido Republicano de Estados Unidos, ha defendido que su compromiso es con Colombia y que la carta magna no le impide tener otras nacionalidades. Cepeda también pidió esclarecer la relación profesional que el abogado mantuvo entre 2013 y 2019 con el empresario colombo-venezolano Alex Saab, hoy detenido en Estados Unidos y señalado como presunto testaferro del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro. El presidente electo reconoce esa representación y la ha defendido como un ejercicio legal de la abogacía; explicó que sus contactos con la DEA, la CIA y el FBI se dieron por los temas de Saab, para facilitar una negociación que, dijo, el empresario no aceptó.
El senador citó una carta enviada días atrás por once congresistas demócratas estadounidenses al fiscal general y al Tesoro de ese país, en la que piden investigar si transacciones financiadas parcialmente por Saab pudieron beneficiar a De la Espriella; se trata de una solicitud de investigación, no de una imputación. Cepeda reclamó además que el futuro Gobierno cese toda persecución contra Petro y desista de extraditarlo, en alusión a versiones no confirmadas sobre indagaciones de fiscales de Nueva York. De la Espriella ha dicho que estaría dispuesto a extraditar a Petro si EE.UU. lo requiriera y avanzan investigaciones en curso. Un analista de la Universidad Javeriana interpretó el anuncio como el inicio de la estrategia opositora de Cepeda, que buscará bloquear la agenda del nuevo Gobierno en el Congreso y, de ser necesario, en las calles.