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El manifiesto de Palantir desata críticas globales por su visión “tecnofascista” y belicista de Occidente

Lunes, 27 de abril de 2026 - 12:59 UTC
La publicación ha sido calificada de “tecnofascismo” y de “tecnofeudalismo” La publicación ha sido calificada de “tecnofascismo” y de “tecnofeudalismo”

Un manifiesto de 22 puntos publicado por Palantir Technologies en la red social X ha desatado una ola de críticas internacionales por su tono ultranacionalista y belicista, en un momento en que la compañía estadounidense de gestión de datos para fines militares y de inteligencia se consolida como uno de los principales contratistas del Pentágono. El documento, divulgado el 19 de abril, acumula más de 32 millones de visualizaciones y resume la tesis del libro The Technological Republic, escrito por el director ejecutivo de la firma, Alex Karp, y el jefe de asuntos legales, Nicholas Zamiska.

El manifiesto argumenta que Silicon Valley “tiene una deuda moral” con Estados Unidos y postula que “la capacidad de las sociedades libres y democráticas de prevalecer requiere algo más que apelaciones morales: requiere poder duro, y el poder duro de este siglo se construirá sobre el software”. Entre sus 22 puntos, defiende el restablecimiento del servicio militar obligatorio, sostiene que “la era atómica está terminando” y que “una nueva era de disuasión construida sobre IA está a punto de comenzar”, y reclama el fin de “la neutralización” militar de Alemania y Japón en la posguerra. El texto también critica lo que llama “la tentación superficial de un pluralismo vacío”, afirmando que “algunas culturas han producido avances vitales; otras siguen siendo disfuncionales y regresivas”.

La publicación ha sido calificada como “tecnofascismo” por el filósofo Mark Coeckelbergh, profesor en la Universidad de Viena, y como “tecnofeudalismo” por el exministro griego de Finanzas Yanis Varoufakis, quien escribió en X que “si el mal pudiera tuitear, este sería el contenido”. El periodista de investigación Eliot Higgins, fundador de Bellingcat, advirtió que las posiciones del documento “no son filosofía flotando en el espacio: son la ideología pública de una empresa cuyos ingresos dependen de la política que defiende”. El profesor Dave Karpf, de la Universidad George Washington, afirmó que el director de Palantir “es como un villano de James Bond, pero peor vestido”.

Palantir, fundada en 2003 con apoyo inicial de In-Q-Tel —el fondo de capital riesgo de la CIA—, mantiene contratos por miles de millones de dólares con el Departamento de Defensa, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y agencias de inteligencia estadounidenses. Su sistema Maven, desarrollado parcialmente sobre tecnología de inteligencia artificial de Anthropic, es utilizado para identificar objetivos militares en la guerra contra Irán. La empresa también provee servicios al ejército israelí en los territorios palestinos. La acción cotiza con una relación precio-beneficio superior a 230, y cayó un 7,5% el jueves, acumulando una pérdida del 21,5% en los últimos seis meses pese al conflicto en Oriente Medio.

La publicación coincide con la reciente visita a Buenos Aires del cofundador de Palantir, Peter Thiel, quien se reunió el 23 de abril con el presidente argentino Javier Milei, en una agenda que incluyó conversaciones con el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger sobre inteligencia artificial y energía. Hasta la fecha, ninguna de las partes ha confirmado un acuerdo de servicios entre Palantir y el gobierno argentino.

Categorías: Política, Internacional.