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La nueva etapa de Chile con Kast en el poder

Jueves, 12 de marzo de 2026 - 04:12 UTC
La llegada del nuevo mandatario marca el desplazamiento más fuerte hacia la derecha en Chile desde el fin de la dictadura. Foto: Elvis González/EFE La llegada del nuevo mandatario marca el desplazamiento más fuerte hacia la derecha en Chile desde el fin de la dictadura. Foto: Elvis González/EFE

Chile inició este miércoles una nueva etapa política con la asunción de José Antonio Kast, el dirigente más conservador en llegar a La Moneda desde el retorno a la democracia. Kast juró en el Congreso en Valparaíso y luego se trasladó al palacio presidencial, donde defendió la idea de un “Gobierno de emergencia” y sostuvo que recibía “un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”.

En sus primeras horas como mandatario, Kast buscó subrayar una señal de acción inmediata con una batería de decretos centrados en control fronterizo, auditoría del gasto público, reconstrucción de zonas afectadas por incendios y agilización de permisos. Medios chilenos reportaron que fueron seis las primeras medidas firmadas, en línea con el plan de 90 días que su equipo había preparado antes del cambio de mando.

Uno de los gestos más comentados de la jornada fue el uso de una banda presidencial con el escudo nacional bordado, una decisión que ya había generado controversia antes de la investidura. Emol informó semanas atrás que el cambio había motivado objeciones y requerimientos ante Contraloría, mientras críticos lo vincularon simbólicamente con la iconografía usada durante el régimen militar.

La composición del nuevo gabinete también reforzó la lectura de giro político. Kast llegó al poder apoyado por una coalición amplia de derechas, pero armó un equipo con fuerte presencia de independientes y figuras conservadoras en áreas sensibles como Interior, Hacienda, Defensa y Justicia. El País destacó que esa combinación buscó equilibrar gobernabilidad con identidad ideológica en el arranque de la administración.

La ceremonia reunió a más de un millar de invitados y mostró el nuevo alineamiento regional del gobierno chileno. Entre los asistentes estuvieron el rey Felipe VI de España y el presidente argentino Javier Milei, uno de los aliados ideológicos más cercanos de Kast. La llegada del nuevo mandatario marca el desplazamiento más fuerte hacia la derecha en Chile desde el fin de la dictadura.

El contraste con la salida de Gabriel Boric fue otro de los ejes del día. Boric dejó el cargo tras cuatro años marcados por reformas parciales, desgaste político y un cierre cargado de gestos personales y simbólicos. El final del mandato fue retratado como la despedida de una nueva izquierda que había llegado al poder prometiendo cambios estructurales y que termina entregando el gobierno a una derecha dura con prioridad en seguridad, migración y autoridad estatal.

La gran incógnita ahora pasa por cuánto espacio tendrá Kast para sostener una agenda de emergencia sin abrir de inmediato frentes ideológicos más profundos. Sus primeras decisiones apuntaron a orden, control y gestión, pero tanto la carga simbólica de su llegada como el perfil de parte de su equipo anticipan un gobierno que será observado de cerca, dentro y fuera de Chile.

Categorías: Política, Chile.