El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, señaló que el banco podría entrar en una fase expansiva en 2026 La inflación de Uruguay el año pasado cayó por debajo de la meta oficial del Banco Central (BCU) del 4,5%, ubicándose en 3,65% tras el -0,09% de diciembre. Esto convierte al primer informe anual del Instituto Nacional de Estadística (INE) bajo el presidente Yamandú Orsi en un hecho histórico, con cifras no registradas desde 2001
El estudio del INE, publicado este lunes, también mostró la importancia de los factores estacionales y de programas gubernamentales específicos. En el caso de la energía, el programa UTE Premia provocó una caída del 4,90% en los costos de la electricidad, lo que impactó significativamente en el rubro de Vivienda y Servicios Públicos.
Por su parte, el sector de Alimentos y Logística registró una disminución del 5,77% en el precio de las verduras y del 6,33% en las tarifas aéreas, lo que acentuó la presión a la baja sobre el índice mensual.
A lo largo de 2025, el BCU mantuvo una postura restrictiva que logró anclar las expectativas de inflación, comenzando a pivotar hacia la neutralidad en el último trimestre del año. Con una inflación por debajo de la meta durante 31 meses consecutivos, el BCU ha cambiado su enfoque. De combatir los altos precios pasó a estimular una economía en desaceleración.
El 23 de diciembre de 2025, el Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU redujo por unanimidad la tasa de interés en 50 puntos básicos, dejándola en 7,5 %.
En este escenario, el presidente del BCU, Guillermo Tolosa, señaló que el banco podría entrar en una fase expansiva en 2026 si la inflación se mantiene por debajo de la meta del 4,5 %, una medida destinada a apoyar el crecimiento del PIB.
Si bien el gobierno celebra la cifra del 3,65% como un logro, la oposición y algunos analistas locales han expresado su preocupación por el costo de una baja inflación.