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Asamblea General de la ONU aprueba resolución que insta a justificar el uso del veto

Miércoles, 27 de abril de 2022 - 10:23 UTC
La iniciativa fue presentada por Liechtenstein para dar voz a quienes no forman parte del Consejo de Seguridad La iniciativa fue presentada por Liechtenstein para dar voz a quienes no forman parte del Consejo de Seguridad

La invasión rusa de Ucrania está provocando algunos cambios en los asuntos mundiales y la ONU acordó este martes redefinir el poder de veto del Consejo de Seguridad, que está en manos de los miembros permanentes del organismo, que son también los que tienen un mayor poderío militar: Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia.

La iniciativa “Mandato permanente para un debate en la Asamblea General cuando se produzca un veto en el Consejo de Seguridad” fue presentada por Liechtenstein la semana pasada y apoyada por más de 50 miembros de la ONU, incluido Estados Unidos, que recurrió a dicho mecanismo en 60 de los 82 casos en que fue usado.

Según el consenso adoptado el martes, se convocará una sesión extraordinaria de la Asamblea General (AGNU) cada vez que uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad haga uso de su derecho de veto. Según la nueva norma, las potencias mundiales deberán justificar su uso del veto.

“Juntos, hemos hecho saber al mundo que el veto ya no será la última palabra en materia de paz y seguridad”, dijo la misión de Linchestein.

Sin embargo, una fuente diplomática admitió que los países podrían recurrir a formulaciones vagas que provocaran un veto cautelar sólo para poner a sus naciones rivales en la difícil posición de tener que justificar su postura. Las delegaciones escépticas respecto al futuro de la medida han advertido que podría dividir aún más a la ONU.

Según la resolución aprobada el martes, la AGNU debe ser convocada en un plazo de 10 días laborables después de un veto “para celebrar un debate sobre la situación que motivó el veto”.

Casi 100 países se unieron a Liechtenstein para copatrocinar la reforma, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. Ni Rusia ni China estuvieron entre los patrocinadores.

La medida “creará un nuevo procedimiento”, dijo el embajador de Liechtenstein, Christian Wenaweser, quien insistió en que la propuesta “no va en contra de nadie”, aunque el caso más reciente de veto fue el de Rusia, que impidió al Consejo de Seguridad de la ONU condenar su propio despliegue militar en Ucrania.

Estados Unidos sostiene que Rusia ha abusado de su derecho de veto durante dos décadas y el texto propuesto pretende remediar la situación.

Wenaweser argumentó que la iniciativa buscaba “promover el multilateralismo” y dar voz en asuntos de paz y seguridad internacionales a aquellos “que no tienen derecho a veto y que no están en el Consejo de Seguridad”.

El texto no es vinculante, y nada impide que un país que haya hecho uso de su veto se niegue a dar explicaciones a la AGNU. Además de sus cinco miembros permanentes, el Consejo de Seguridad tiene otros 10 miembros elegidos por dos años, pero sin derecho a veto.

Según rumores en los círculos de la ONU, Japón, Alemania, Brasil e India están pujando por convertirse en miembros permanentes de un eventual Consejo de Seguridad ampliado.

El cambio de reglas no elimina ni modifica el veto existente, ya que para ello sería necesario modificar la Carta de la ONU, algo que probablemente rechazaría la mayoría de los 193 miembros del organismo. En cambio, exige que el miembro del Consejo de Seguridad que emita el veto dé una explicación formal de sus motivos a la Asamblea General, que tendrá entonces la oportunidad de debatir el asunto. La Asamblea General puede entonces aprobar su propia resolución rechazando o aprobando el veto y tomando otras medidas.

Categorías: Política, Internacional.