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Cenizas de ex combatiente en Falklands, dispersas en Monte Harriet, tal su última voluntad

Miércoles, 29 de diciembre de 2021 - 10:04 UTC
La ceremonia en honor al infante de marina George Brown en el Monte Harriet. La ceremonia en honor al infante de marina George Brown en el Monte Harriet.

Las cenizas de un infante de marina británico, veterano de la guerra de las Falklands, y que fuera herido durante los combates en el Monte Harriet en 1982, fueron dispersas en dicha elevación cumpliendo con su último deseo.

El legislador electo de las Falklands, MLA Peter Biggs y residentes de las Falklands acompañaron al comandante de las Fuerzas Británicas en las Islas del Atlántico sur, en un servicio religioso a la memoria del Infante de Marina, George Brown, cumplido en el Monte Harriet.

George Brown integrante del Comando 42 combatió en las batallas nocturnas en dicho monte entre 11 y 12 de junio de 1982, dos días antes de la finalización de hostilidades. Herido fue evacuado al SS Canberra, barco hospital para recibir atención médica.

Más tarde en vida y previo a su fallecimiento dejó expresado su deseo que sus cenizas fueran dispersas en el Monte Harriet, pedido que se ha cumplido.

George Brown llegó a las Islas embarcado como parte de la Brigada Comando 42, Compañía Lima y dejó sentado lo horrible del clima especialmente lluvioso y frío y la permanente humedad en el aire y la turba por donde se desplazaban.

Recordó a dos hermanas quienes aparecieron con tazones de caldo para los hombres. Se trataba de Violet Clarke y Wanda Greenough, con quienes volvió a reencontrarse durante su visita a las Falklands en 2011.

El infante de marina fue herido el 11 de junio trepando el Monte Harriet. Fue alcanzado con una bala en la axila derecha que le atravesó el pecho, parte del pulmón, alojándose a centímetros del corazón.

Dijo en el momento que no se había dado cuenta que fue baleado y pensaba que se había dislocado el hombro derecho. Por el dolor se inyectó una dosis de morfina con la que había sido equipado.

Un médico lo ayudó a bajar del Monte y lo trató. Según contó el propio George Brown, después de la herida no se sentía tan bien y tan solo pensaba en descansar y dormir.