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Ministerio de Salud de Uruguay detecta nueve casos adversos graves tras vacunación

Jueves, 12 de agosto de 2021 - 18:50 UTC
Nadie ha muerto por los efectos secundarios, explicó Fernández Nadie ha muerto por los efectos secundarios, explicó Fernández

El Ministerio de Salud Pública de Uruguay (MSP) informó este martes que se habían identificado nueve casos de ”Eventos presuntamente atribuidos a vacunación grave o inmunización (ESAVI)” en pacientes que habían recibido inyecciones anti-COVID-19.

 El MSP explicó que la mayoría de los casos se debieron a “trombosis venosa” y que aún no se había determinado si cinco casos de miocarditis se debieron a la vacunación. Sin embargo, el MSP insistió en que esta dolencia es seis veces más frecuente debido al COVID-19.

Al 15 de julio, 993 personas habían informado posibles efectos adversos de la vacunación; la gran mayoría eran leves y nueve de ellos eran ESAVIs.

Un estudio retrospectivo de una serie de casos de pacientes del Sistema de Salud Militar de los Estados Unidos publicado a fines de junio mostró que de 2.800.000 dosis administradas al ejército entre enero y abril de 2021, 23 hombres entre 20 y 51 años tenían inflamación del miocardio cuatro días después de ser vacunados (siete con Pfizer y 16 con Moderna), y que 20 de ellos habían sido después de la segunda dosis. Todos eran considerados pacientes sanos y al momento de publicar el informe ya se habían recuperado.

El estudio concluyó que el número de casos de miocarditis era pequeño, pero que era mayor de lo esperado y encontró que se justificaba una mayor vigilancia y evaluación de estos efectos adversos de la vacunación con ARN mensajero.

El martes, el MSP de Uruguay informó que entre el 27 de febrero y el 15 de julio, de las 4.466.346 dosis administradas , 993 personas reportaron ESAVI y se confirmaron 1.645 efectos adversos, lo que es posible debido a que un mismo paciente puede reportar más de un síntoma.

En otras palabras, el porcentaje de ESAVIs sobre las dosis totales suministradas fue de 0.037%, según el informe, que detalla 0.02% de ESAVIs fueron de Coronavac, 0.06% de Pfizer y otro 0.06% de Astrazeneca. “Dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza, dolores musculares, malestar general, diarrea, temblores, debilidad y espasmo bronquial” fueron los efectos informados con mayor frecuencia, según el MSP.

El MSP también reconoció que nueve de los ESAVIs informados eran graves: principalmente trombosis venosa.

Alicia Fernández, jefa del Programa de Salud Infantil y Adolescente del MSP, confirmó que existían cinco ESAVIs de miocarditis, que aún deben ser estudiados para ver si son una coincidencia o si en realidad son provocados por la vacunación.

Dos de ellos eran adolescentes de 12 y 14 años; uno de los cuales ya ha sido dado de alta y el otro sigue hospitalizado pero progresa bien.

“La miocarditis es una inflamación del músculo cardíaco, que en estos casos la peculiaridad que tiene es que estos pacientes solo requieren antiinflamatorios para su tratamiento”, explicó Fernández.

Agregó que existen diferencias entre la enfermedad adquirida tras la vacunación y la generada por el propio virus.

El MSP dijo en redes sociales que la miocarditis se ha observado “con más frecuencia en pacientes varones, menores de 30 años, después de la segunda dosis de Pfizer, generalmente en los primeros siete días posteriores a la vacunación”.

Fernández también indicó que los otros tres casos fueron de personas mayores de 22 años, que estaban “fuera de peligro” y remarcó que “nadie murió por el efecto adverso” de la vacunación.

Explicó que los informes internacionales muestran que por cada caso de miocarditis por la vacuna COVID-19, hay seis personas que tenían coronavirus o el Síndrome de Respuesta Inflamatoria Multisistémica Pediátrica Post-COVID.

La médico también señaló que el COVID-19 puede causar trombosis, miocarditis e infección respiratoria. “En resumen, hay dos ESAVIs graves por cada 1.000.000 de dosis administradas. La vacunación es sin duda beneficiosa con respecto a los riesgos de estas complicaciones”.

Fernández agregó que los casos “de miocarditis por vacunación, de confirmarse como tal, provocaron solo una inflamación que fue tratada con antiinflamatorios cuando las [consecuencias de la] enfermedad requieren apoyo respiratorio de los pacientes y medicamentos para mejorar la contractilidad cardíaca...“

Con todo, Fernández destacó la importancia de la vacunación porque padecer COVID-19 ”provoca trombosis“ así como ”miocarditis e infección respiratoria“.

Insistió en que ”hubo dos ESAVIs graves en un millón de dosis administradas, sin duda la vacunación es beneficiosa con respecto a los riesgos que tienen estas complicaciones“ y que ”los reportes adversos son insignificantes frente a la gravedad de la enfermedad en sí”.

 

Categorías: Ciencia y salud, Uruguay.