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Clubes de fútbol brasileños pueden ahora funcionar como corporaciones

Martes, 10 de agosto de 2021 - 18:04 UTC
A nivel regional, ya existen marcos legales similares en Uruguay y Chile A nivel regional, ya existen marcos legales similares en Uruguay y Chile

El Gobierno de Brasil abrió el lunes la puerta a que los clubes de fútbol se conviertan en corporaciones deportivas a la usanza europea. El presidente Jair Bolsonaro promulgó este lunes el proyecto de ley que permite inversiones de todo para los clubes.

A nivel regional, ya existen marcos legales similares en Uruguay y Chile, lo que posibillita a los clubes apartarse del mandato de ser asociaciones sin fines de lucro y al mismo tiempo pagar costosos salarios a jugadores profesionales para incursionar con éxito en las diversas competencias.

El proyecto de ley, que había completado su tratamiento parlamentario en julio después de ser aprobado por ambas Cámaras, permitirá a los clubes buscar financiamiento a través de la emisión de acciones, bonos o cualquier otro mecanismo disponible para las entidades financieras.

Las empresas que ingresen al negocio de los clubes de fútbol tendrán que ayudar a los clubes con sus pasivos ya existentes, lo que fue una razón clave para el apoyo que tuvo el proyecto. Las deudas permanecerán dentro de las instituciones. Bajo el esquema ideado por la nueva ley, si un club, ahora una empresa, no obtiene ganancias, solo tiene que pagar el 20% de sus déficits en el año calendario.

Pero si se obtienen buenos dividendos, la mitad de esa suma tendrá que destinarse a reducir sus descubiertos. Se espera que estas disposiciones ayuden a las instituciones a salir de su rojo eterno, así como a limitar la toma de deuda incontrolada.

La nueva legislación, que rige únicamente para el fútbol masculino y femenino y para ningún otro deporte, busca incentivar la inversión y lograr una mayor transparencia en la gestión de los clubes. Los inversores no podrán participar en dos clubes empresariales, que ahora deberán constituir sus juntas directivas y un consejo fiscal.

El Cruzeiro de Belo Horizonte ya había cambiado de estatus en 2021 para permitir este modelo de club. El tradicional equipo de fútbol, hoy relegado a la segunda división, había votado abrumadoramente por este cambio: 217 de 224 asambleístas.

Bajo el nuevo esquema, Cruzeiro puede vender hasta el 49% de sus acciones, mientras que el 51% permanecerá bajo el control de los miembros de la asociación sin fines de lucro.

El Botafogo de Río de Janeiro es otro equipo que busca hacer la transición al nuevo formato, que también establece que el club mantendrá el poder de veto con respecto al posible cambio de nombre y símbolos del equipo, así como sus colores y sede.

El viejo Bragansa Paulista del estado de San Pablo se transformó en Bragantino y ascendió en las categorías del brasileño gracias a un acuerdo de patrocinio con bebidas Red Bull desde 2019, convirtiéndolo en el primer equipo en iniciar este camino de transformación.