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Cumbre del G7 finaliza con firma de la Declaración de Carbis Bay para “poner fin a la pandemia”

Lunes, 14 de junio de 2021 - 10:05 UTC
“La cumbre del G-7 fue una reunión extraordinariamente colaborativa y productiva ”, dijo Biden “La cumbre del G-7 fue una reunión extraordinariamente colaborativa y productiva ”, dijo Biden

Las democracias más ricas del mundo firmaron el domingo la Declaración de Carbis Bay en la que todos se comprometieron a “poner fin a la pandemia y prepararnos para nuestro futuro” y “reconstruir mejor”.

Después de una reunión de tres días en la ciudad costera de Cornualles, Inglaterra, los líderes de Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón entregaron el nuevo documento en el que todos se comprometieron a “revitalizar nuestras economías” con un aporte de 12 trillones de dólares para ayudar a los más necesitados a recuperarse de la crisis del covid-19.

También participaron en el evento para analizar asuntos de salud global los líderes de Corea del Sur, Sudáfrica y Australia, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres y representantes de la Unión Europea y de la Comisión Europea, mientras que el primer ministro de India, Narendra Modi, se unió virtualmente.

El presidente de los Estados Unidos, Joseph Biden, dijo a los periodistas que la cumbre del G-7 fue una “reunión extraordinariamente colaborativa y productiva” para reactivar la economía global y llamar la atención de China por su papel negativo en los recientes eventos internacionales, mientras que al mismo tiempo se ha avanzado en abordar temas como la corrupción, y la eliminación del financiamiento público para proyectos contaminantes a base de carbón.

La declaración final reconoce la necesidad de abordar las raíces de la pandemia a nivel mundial y lograr una respuesta global en no más de 100 días, incluido el desarrollo de vacunas. “Hubo un claro consenso entre todos nuestros colegas en el G-7 de que este no era el final”, dijo Biden. “Íbamos a seguir así hasta que pudiéramos satisfacer las necesidades de todo el mundo”.

El presidente también subrayó que “Estados Unidos está de vuelta en la mesa”, dijo Biden en alusión a los años de la administración de Donald Trump. “Creo que hemos logrado algunos avances en el restablecimiento de la credibilidad estadounidense entre nuestros amigos más cercanos”, ya que “la falta de participación en el pasado y el compromiso total fue notada significativamente ... por la gente de los países del G-7”.

Los líderes del G-7 anunciaron mil millones de dosis de vacunas para el mundo, la mitad de ellas por parte de Estados Unidos y acordaron una serie de acciones tanto para acabar con la pandemia actual como para prevenir una futura.

Pero los líderes más ricos no lograron ponerse de acuerdo a pesar de la presión de las organizaciones humanitarias y alrededor de 100 países miembros de la Organización Mundial del Comercio para renunciar a las protecciones de propiedad intelectual de la tecnología de vacunas: la llamada exención de los ADPIC de la OMC, por lo cual el primer ministro británico Boris Johnson y la canciller alemana Angela Merkel se llevaron la mayor parte de las críticas, por sus actos en salvaguarda de los monopolios de las empresas farmacéuticas por sobre la vida de las personas.

Lo máximo que pudieron hacer los líderes del G-7 fue “explorar todas las opciones” para garantizar que los países de ingresos más bajos tengan acceso a las vacunas, incluida la “producción sin fines de lucro, precios escalonados y transparentes” y pedir a los fabricantes que compartan el diez por ciento de las dosis producidas con COVAX, el mecanismo de intercambio de vacunas de las Naciones Unidas.

Biden también subrayó que esta vez “se menciona a China”. El G-7 acordó explícitamente denunciar los abusos contra los derechos humanos, así como a Xinjiang y Hong Kong. China ha reprimido duramente a los uigures de minoría musulmana en Xinjiang y al movimiento prodemocrático de Hong Kong.

El comunicado dice que el G-7 “continuará consultando sobre enfoques colectivos para desafiar las políticas y prácticas ajenas al mercado que socavan el funcionamiento justo y transparente de la economía global. También pide a Beijing que “respete los derechos humanos y las libertades fundamentales, especialmente en relación con Xinjiang y aquellos derechos, libertades y alto grado de autonomía para Hong Kong consagrados en la Declaración Conjunta Sino-Británica y la Ley Básica”.

Biden también señaló que “China tiene que comenzar a actuar de manera más responsable en términos de normas internacionales sobre derechos humanos y transparencia”.

El grupo anunció un nuevo mecanismo de financiamiento de infraestructura para países de ingresos bajos y medianos, llamado “Reconstruir un mundo mejor” o “B3W”, diseñado para competir con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, la estrategia de inversión en desarrollo de infraestructura global fundamental para la política exterior de Beijing. El alcance y la fuente del financiamiento aún no están claros.

China respondió diciendo que los días en que las decisiones globales eran dictadas por un “pequeño grupo” de países han quedado atrás.

Mientras tanto, Johnson destacó los logros de la cumbre en temas ambientales. “Creo que han sido unos días muy productivos”, señalando que las naciones acordaron aumentar sus contribuciones para cumplir con un compromiso de gasto anual atrasado de US $ 100 mil millones al año para ayudar a los países más pobres a reducir las emisiones de carbono y hacer frente al calentamiento global.

Biden el domingo por la noche viajó a Bruselas para dos días de reuniones con los líderes de la OTAN y la UE antes de sus tan esperadas conversaciones con Putin el miércoles en Ginebra. Pero antes de salir de Inglaterra, él y la primera dama Jill Biden tomaron el té con la reina Isabel en el castillo de Windsor..

La monarca británica de 95 años más tarde tuvo una reunión privada con Biden en un entorno que se describió como “relajado”. Durante sus 69 años en el trono, el reinado más largo de cualquier monarca inglés, se sucedieron 14 presidentes de Estados Unidos, de los cuales la Reina se ha reunido con todos menos Lyndon Johnson.